sábado, 17 de octubre de 2020

Cuarto tesoro exhibido desde la nave pirata de los MOON MEN

Moon Men - Tales From The Space Pirates

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos complace enormemente presentar el nuevo disco del fabuloso e inquieto cuarteto estadounidense MOON MEN, colectivo especialista en cultivar un estupendo híbrido de space-rock, jazz-prog a lo Canterbury, experimentaciones psicodélicas y avant-prog: nos referimos a “Tales of the Space Pirates”, su cuarto disco de larga duración, el cual salió al mercado el pasado 18 de septiembre. Al modo de GONG y varios grupos de línea Zeuhl, el grupo se presenta con seudónimos para cada integrante y eufemismos dadaístas para designar los instrumentos a cargo de ellos: Sgt. Cthulhu Moone (Jerry King), se encarga del bajo, el trombón y algunas guitarras; Eschaton Crater (Bret Hart) es el guitarrista principal, y además, toca el sintetizador, la armónica y realiza labores de efectos de sonido y deconstrucción de los ítems grabados desde la consola; Major Dom Fook (Dave Newhouse, el mismo de THE MUFFINS y MANNA / MIRAGE), toca diversos teclados y saxofones, además de algo de clarinete; Billzilla (Bill Jungwirth) es el baterista. La edición física de “Tales of the Space Pirates” se reduce a una cantidad de 100 ítems en formato de CD-R con un código para la descarga digital adicional, aunque también puede se comprar la sola descarga digital en el blog de Bandcamp de Newhouse [dirección: https://davenewhouse.bandcamp.com/album/tales-of-the-space-pirates]. En cuanto a los detalles técnicos del disco que ahora reseñamos, éste fue mezclado y masterizado por Ian Beabout (habitual colaborador en estas lides de muchas figuras de la vanguardia estadounidense) en el ShedSounds Studio; mientras tanto, el arte gráfica del álbum fue realizada por Bret Hart, mientras que el diseño del álbum estuvo a cargo de Eric Kearns en PhinBot Graphics. Todas las composiciones son acreditadas al ensamble íntegro, aunque siempre hay uno o dos de sus integrantes con los que la idea se inicia. Bueno, centrémonos ahora en la música misma que aparece en el repertorio, ¿vale? 

La dupla de ‘Life Of The Automaton Accountant’ y ‘Andy Had Gills (For Andy Gill)’ ocupa los primeros 8 ¼ minutos del álbum, instaurando varias matrices y enfoques sonoros para la estrategia general del álbum. En el caso del primero de estos temas, el ambiente central es grácil y aguerrido a la vez, debiéndose lo primero al excelso groove jazz-rockero creado por la batería, mientras que lo segundo reposa sobre los hombros de los ornamentos de sintetizador y los flotantes fraseos de la guitarra; estos dos últimos ítems exudan vitalistas dosis de garra en clave cósmica. Por su parte, ‘Andy Had Gills (For Andy Gill)’ se centra en un encuadre más explícitamente ágil, organizando un clima luminoso y jovial que mayormente se contrasta frente a la moderada densidad que reinó imponentemente en la pieza precedente. Este segundo tema suena a una versión estilizada de los CAN de la época 70-72 a través del filtro Zappiano de fines de los 70s en su faceta más cálida, más algunos oportunos toques de space-rock al estilo de GONG. Hemos tenido dos variantes interesantes para estas instancias iniciales del álbum. ‘Space Hero Theme Song’, que es la pieza más breve del disco con sus poco menos de 3 minutos de duración, expone muchas cosas. Comienza con una ceremoniosa fanfarria de vientos, cuyo impacto es inicialmente coactado por la irrupción de un motif de tenor free-jazz alimentado por efectos de sonido psicodélicamente estrambóticos, pero mientras éste se va asentando a su propio ritmo, se retoma el motif de la fanfarria inaugural con un talante más lírico, siendo así que la flauta asume el rol protagónico para este factor particular mientras el caos organizado de los demás instrumentos sigue vigente en sus pulsaciones deconstructivas. Convivencia de arquitectura melódica e incertidumbre. ‘Paper Ball For Kitty’ establece un ejercicio de atmósferas Canterburyanas (al estilo de un híbrido de NUCLEUS y los SOFT MACHINE de la etapa 71-73) sobre la base de un groove otoñal propio de los dos primeros álbumes de WEATHER REPORT. La verdad que nos saben a muy poco los cuatro minutos y medio destinados para esta estupenda idea, pero es que ya llega el turno de ‘Sliding On The Moone’. Este quinto tema del álbum regresa a la agilidad luminosa del ítem #2 y le añade cuotas blues-rockeras por vía de las intervenciones de la armónica y sencillos solos de guitarra dentro de la amalgama sonora. Básicamente, se trata de un jam space-rockero de tenor pop y con los mencionados ornamentos blueseros; la batería se luce a voluntad en sus ornamentos mientras centra la ingeniería rítmica para el bloque performativo. 

‘Graham Crackers In The Monastery’, más bien, nos devuelve al groove relativamente parsimonioso de la pieza inaugural del álbum, pero esta vez, recogiendo las semillas de extravagante exuberancia del tercer tema del álbum. Las exploraciones relativamente libres de los teclados y los vientos contrastan abiertamente con la disciplina estricta del bajo y el sitar eléctrico, siendo así que con ellas se arma un diálogo dinámicamente integrador. Con la ilación de ‘The Chemicals I Ate Did It’ y ‘Unknown On The Telephone’, el ensamble sigue explorando caminos de vitalismo ecléctico en clave progresiva. El primero de estos temas se orienta hacia una cruza entre lo melancólico y lo sombrío dentro de un enclave jazz-progresivo arropado por un grueso manto etéreo de naturaleza frontalmente psicodélica. Aquí resuenan ecos de AGITATION FREE, KING CRIMSON y la asociación de THE MUFFINS con HENRY COW. Por parte del segundo de estos temas mencionados, el grupo decide enfocarse en un clima juguetón no demasiado extrovertido, pero sí generoso en alusiones satíricas expresadas cabalmente por las líneas de los múltiples saxos y los guitarreos (tanto eléctricos como acústicos). Imaginemos una partitura perdida del ZAPPA de la etapa 72-73 que fue rescatada, apropiada y remodelada por los HENRY COW durante su última gira... algo así. ‘Space Opera Blues’ vuelve al matrimonio de blues-rock y space-rock con elementos añadidos del dadaísmo combativo de CAPTAIN BEEFHEART. En términos de sofisticación típicamente progresiva, se da aquí un explayamiento de variantes temáticas más ambicioso que en ‘Sliding On The Moone’, lo cual se traduce en un ejercicio arquitectónico mucho más exigente. El grupo se reserva la pieza más extensa del álbum para el final: ‘Journey To The Plains Of Obmurd’, que dura casi 8 minutos. Todo comienza con un prólogo expectante que anticipa la instauración de un swing ceremonioso; esto no dura mucho, pero da un apropiado impulso a una base armónica de guitarra para que establezca un punto de referencia repetitivo para un extrañamente cautivador empuje de ornamentos sonoros que se van aunando con una lucidez deconstructiva. Todo se va armando aleatoriamente dentro de una refinada estrategia de interacciones casuales que se van manejando a lo largo del camino, y solo a poco de pasada la frontera del quinto minuto emerge la batería con un groove reconocible, aunque sus mismos ornamentos impiden que el grupo asuma un enfoque ágil. Por el contrario, este recurso no tardó mucho en revelarse como otro evento aleatorio, pasando luego a armar un breve swing tribal con el que invita a sus compañeros a finiquitar sus exploraciones. En perspectiva, advertimos que esta pieza de cierre fue un paseo por el patio de recreo donde se organizó una esquematización osada de los aspectos posmodernistas que muchas de las piezas precedentes operaron como ornamentos; en esta ocasión, ellos tomaron las riendas de la creatividad sonora en curso. 

Todo esto es lo que gestó, gestionó y grabó el personal de MOON MEN para “Tales of the Space Pirates”, una pletórica exhibición de creativos tesoros musicales desde su nave de eclécticas aventuras progresivas. Tal vez resulta nuestro disco favorito de ellos hasta el momento, y realmente exige gran talento y una visión clara sobre el enfoque experimental del rock el haber consumado este disco tan excelso sin haber llegado a ningún tipo de agotamiento con toda la cantidad de discos de larga duración y EPs que los MOON MEN tienen en su haber desde hace solo tres años. Manejando a cabalidad discursos y recursos propios de la psicodelia, el jazz contemporáneo, las tradiciones del Canterbury y el RIO, el blues-rock y el space-rock, este cuarteto sigue firmemente asentado en un lugar destacado dentro de la élite de la vanguardia estadounidense. ¡¡Recomendado al 400!! (Un 100% por cada pirata involucrado en esta labor.) 



Muestras de “Tales of the Space Pirates”.-

sábado, 10 de octubre de 2020

Programa #270 - Dos GRANDES canciones progresivas

Honduras - El cimarrón

Wobbler - From Silence to Somewhere

Con ustedes, el podcast 270 de Cerca de la Orilla, para que lo tengan y lo escuchen a la hora que quieran. 

Esta emisión repasamos dos GRANDES canciones progresivas: "El cimarrón" del grupo argentino Honduras, así como "From Silence to Somewhere" del grupo noruego Wobbler.

Podcast: 


Lista de canciones: 

El cimarrón - Artista Honduras, disco El cimarrón 

From Silence to Somewhere - Artista Wobbler, disco From Silence to Somewhere 


Ficha técnica: 
Fecha de publicación: 10/octubre/2020 
Rúbricas: Nora García 
Producción integral: Javo Aguirre 

¡Saludos progresivamente épicos!

miércoles, 7 de octubre de 2020

La alquimia musical tras puertas cerradas de QUAESCHNING y REUTER

 Thorsten Quaeschning - Behind Closed Doors with Markus Reuter

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos una ocasión especial para disfrutar del encuentro musical entre dos geniales mentes musicales: las de THORSTEN QUAESCHNING y la de MARKUS REUTER. El primero es especialista en experimentaciones electrónicas con un gran momento de membrecía en la legendaria entidad TANGERINE DREAM y el desarrollo de su propio proyecto PICTURE PALACE MUSIC; el segundo es un genio de la Touch Guitar con gran renombre mundial, partícipe en varios grupos, proyectos compartidos (STICK MEN, TUNER, THE CRIMSON PROJEKCT, etc.) y discos solistas. El disco al cual nos referimos en esta ocasión es, estrictamente hablando, de QUAESCHNING, y se titula “Behind Closed Doors with Markus Reuter”, siendo así que la única pieza del álbum es la suite prog-electrónica de casi 49 ½ minutos de duración que se titula ‘Behind Closed Doors 4th June 2020’. En esta sesión que tuvo lugar el 4 de junio pasado en el escenario principal del Centro Cultural ufaFabrik, ubicado en Berlín, el anfitrión QUAESCHNING se hace cargo del sintetizador, el piano, la guitarra eléctrica y el secuenciador, mientras que su invitado de lujo REUTER se hace cargo de su sempiterna Touch Guitar, efectos electrónicos y loops. El proyecto Behind Closed Doors es una iniciativa de THORSTEN QUAESCHNING para crear labores artísticas dentro del área musical bajo las circunstancias de aislamiento social a nivel mundial en las que estamos viviendo ahora; de hecho, la idea surgió en su cabeza durante la primera semana de distanciamiento social en Berlín, y con ello, tras un par de semanas ocupadas en llamadas telefónicas y planificaciones, ya contaba el buen THORSTEN con una nutrida agenda de trabajo. Además de este evento a dúo con el maestro REUTER, se realizaron otros conciertos bajo este formato en los pasados meses de mayo y junio con ilustres invitados como LÜÜL, PAUL FRICK, HOSHIKO YAMANE, FRANZ BARGMANN, BENJAMIN SCHWENEN, SATOSHI OKAMOTO, etc. (o sea, gente involucrada en la electrónica, el krautrock, la psicodelia, el jazz-metal, el prog psicodélico de gran alcurnia germana como AGITATION FREE y ASH RA TEMPEL, y cualquier otra variante de música experimental). La idea es seguir adelante con las experimentaciones musicales buscando estrategias nuevas para que éstas se hagan realidad, pues la agenda se sigue expandiendo por el momento. 

Centrémonos ahora en el disco que hoy nos convoca. Todo empieza con una combinación de secuencia y atmósferas sintetizadas con base de notas altas, haciendo que todo se recubra de un minimalismo luminoso y, en cierto modo, cálido. La Touch Guitar no tarda mucho en entrar en acción con la mira puesta en dos cosas simultáneamente: realzar los espacios abiertos por las atmósferas de sintetizador y emitir sobrios fraseos que proyectan un aura de cálida introspección. Un poco más adelante, hay un minúsculo solo aguerrido de REUTER que parece indicar la pauta para que QUAESCHNING intensifique la labor cibernética que está bajo su mando con un incremento del enfoque secuenciado del dinamismo electrónico en curso. De este modo, se crea un nervio futurista que nos remite a un híbrido entre los TANGERINE DREAM de la fase 80-82 y el KLAUS SCHULZE de los últimos 15 años. Así las cosas, bien podría obsequiársenos un solo incendiariamente Frippiano, cosa que, efectivamente, elabora alrededor de la frontera del decimoprimer minuto: se gesta aquí un momento mágicamente climático dentro del cosmos dualista de los Sres. THORSTEN y MARKUS, y lo mismo ocurre instantes antes de pasar la frontera del decimoctavo minuto. El asunto ahora pasa por dejar que el centro temático, a estas alturas, debidamente forjado, oleado y sacramentado, pase naturalmente por diversas fases donde se amalgaman atmósferas y ondas solipsistas que puedan capitalizar el aspecto cósmico, y otros pasajes donde la guitarra o el sintetizador pueden realizar solos que añadan color al paisaje general. De hecho, hay un hermoso solo de sintetizador que entra a tallar poco antes de llegar a la frontera del minuto 21, aportando un refrescante recurso de lirismo al bloque sonoro. Más adelante, poco antes de llegar a la media hora, se germina un solo de guitarra aguerrido y adusto: su brevedad no es óbice para causar un impacto muy peculiar, que es el resguardo sonoro del dúo. En efecto, llega un momento en el que se genera un desierto vacío desde el seno de la secuencia electrónica, lo cual implica que las intervenciones guitarreras ahora operan como ornamentos espartanos y casi solitarios. Poco a poco, a partir de la frontera del minutos 33, las atmósferas cibernéticas vuelven sobre sus pasos para reconstruirse como fundamentos del viaje musical en curso. 

Para los 15 últimos minutos de la suite, el dúo sigue explorando ambientes y esquemas que se definieron y afianzaron en los 20 primeros minutos, aunque con un peso menor para las intervenciones furiosas de la guitarra; en esta instancia, su función principal es la de gestar retazos ocasionales y proveer recubrimientos nebulosos adicionales a los que ye emergen del sintetizador. Ya nos hallamos en un terreno intermedio entre el futurismo de SCHULZE y la introspección abstracta de FRIPP & ENO. A poco de pasada la frontera del minuto 40, hay un solo muy comedido que emana una majestuosidad calmada, rayana con lo introvertido; se hace a notar pese a la prestancia sumamente gravitante de los envolventes climas cibernéticos. La sección epilogar enfatiza el minimalismo luminoso con el cual comenzó este viaje, aunque se nota la diferencia que marca el despliegue de energía creativa que tuvo lugar en el extendido ínterin; hay una energía renovada en este reprise conclusivo que es imposible de ocultar. Todo esto es lo que se nos brindó en “Behind Closed Doors With Markus Reuter” de parte de la asociación de THORSTEN QUAESCHNING y MARKUS REUTER, uniendo fuerzas e inquietudes en medio de unas inestables y oscilantemente complicadas circunstancias mundiales en las que resulta complicado ponerse a organizar colectivos artísticos y mostrarse ante el público. Pero, con la logística adecuada, las agendas meticulosamente organizadas y el cuidado personal debidos, discos en vivo como éste todavía son viables, y son de agradecer cuando son así de buenos y enérgicos. Hace poco, QUAESCHNING y REUTER volvieron a unir fuerzas, pero esta vez bajo el formato de trío que se completó con el baterista estadounidense SHAWN CROWDER. Ya hay un registro publicado de esa sesión, pero iremos a ello en otra ocasión; por lo pronto, este ítem que acabamos de reseñar supone un signo importante de vitalidad para el ideal del arte musical en clave prog-electrónica. Un disco ideal para los amantes de la experimentación futurista, que no son pocos en el gran hábitat de seguidores y coleccionistas de rock experimental. 



La suite.-

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Programa #269 - Lyrean

Lyrean - Manto Estelar

Con ustedes, el podcast 269 de Cerca de la Orilla, para que lo tengan y lo escuchen a la hora que quieran.

Esta emisión fue dedicada al grupo mexicano Lyrean, donde además de apreciar su material musical, tuvimos una amena charla con sus dos integrantes: Orlando Palacios y Juan Pablo Palacios.

Podcast:


Lista de canciones: 

Aypa - Artista Lyrean, disco Manto Estelar 

Terra - Artista Lyrean, disco Manto Estelar 

Falling Down - Artista Lyrean, disco Manto Estelar 

Alpha Centauri - Artista Lyrean, disco Manto Estelar 

Sous Le Ciel - Artista Lyrean, disco Manto Estelar 

Revelación - Artista Lyrean, disco Manto Estelar 

Manto Estelar - Artista Lyrean, disco Manto Estelar 

R. E. Pulse - Artista Lyrean, disco Manto Estelar 


Ficha técnica: 
Fecha de publicación: 30/septiembre/2020 
Rúbricas: Nora García
Producción integral: Javo Aguirre 

¡Saludos progresivamente colimenses!

sábado, 26 de septiembre de 2020

Segunda pócima elaborada por los DAI KAHT con agua del manantial del Zeuhl contemporáneo

 Dai Kaht - Dai Kaht II

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos en nuestras manos el segundo disco del grupo finlandés DAI KAHT, el cual responde al lacónico título de “Dai Kaht II”, publicado en el primer tercio del pasado mes de marzo en una doble producción, tanto de forma independiente por los propios DAI KAHT, como por el sello francés Soleil Zeuhl. La alineación de este grupo cultor de una modalidad enérgica y colorida de progresivo Zeuhl consta de Alemaahr Kempah [primera voz, bajo, percusiones, guitarras adicionales, teclados, batería y efectos de sonido], Willargh Shirow [primera guitarra, voz adicional y efectos de sonido], Kaszpar Gorkeulhzennh [teclados y efectos de sonido] y Ozamö Sharif [batería, percusión y voz adicional]. Para la grabación de su segundo álbum, el cuarteto contó con la colaboración adicional de Zwerie Stöbah a la guitarra rítmica y la voz adicional, además de una coral conformada por Nina Suokko, Ella Kärnä, Samuli Aihos, Henna Naukkarinen y Mari Pääkkönen. Todo el material de este disco – y de toda la discografía del grupo está compuesta por el bajista y fundador Atte Kemppainen (verdadero nombre de Alemaahr Kempah), y las letras emplean un lenguaje ficticio llamado Kolöniel... que es básicamente un Kobaïano finlandés. Ya que estamos con los nombres verdaderos, completamos la información con los nombres reales respectivos del guitarrista solista, el teclista y el baterista: Ville Sirviö, Roope Pelkonen y Osmo Saarinen. “Dai Kaht II” fue grabado en el Taajuusvarjostin Studio en el año in 2018, mientras que los arreglos corales fueron registrados en el estudio Kulttuuriosuuskunta G-Voima, en el mismo año 2018. Parece que el grupo se tomó su tiempo para la temporada de posproducción de este disco, el cual, adelantamos, es uno de los más interesantes dentro de la línea progresiva experimental de nuestros días. Parece lejano ese año 2013 cuando Kemppainen fundó el grupo y tuvo suerte al encontrar con relativa rapidez a los socios y amigos adecuados para emprender la aventura de hacer un nuevo Zeuhl con una refrescante garra rockera. Para el tiempo de su álbum homónimo del año 2017, el grupo tenía dos guitarristas, mientras que ahora el cuarteto se ha remodelado ligeramente con el ingreso de Roope Pelkonen (o Kaszpar Gorkeulhzennh, si prefieren llamarle así) a los teclados. El hecho de que el líder de la banda también asuma responsabilidades a los teclados y las guitarras adicionales es un síntoma nada confuso de que el ensamble de DAI KAHT apuntaba a un incremento explícito de la suntuosidad para el desarrollo de su peculiar enfoque estilístico. Adelantamos que esta idea ha rendido frutos magníficos, pero mejor vayamos a los detalles del repertorio de “Dai Kaht II” de una vez. 

Dai Kaht

El álbum empieza con ‘Hanšhin’, una pieza que exuda jovialidad y extroversión con una generosa dosis de timbres melódicos bien definidos sobre un groove ágil y llamativo. Es en la suntuosidad extravagante de los cánticos donde residen los acentos experimentales de esta composición, pero, en lo principal, esta canción de apertura parece una gentil mezcla de sinfonismo a lo YES-con-WALLENSTEIN con dosis extra de garra rockera de tenor psicodélico en los guitarreos más unas interesantes irrupciones de intervenciones vocales que buscan instaurar ciertas vibraciones tormentosas. Luego sigue ‘Dai Korönenn’, una pieza que dura casi 8 minutos y que ya instaura el primer momento culminante del repertorio. Aquí se da una muy interesante amalgama de jazz-rock y Zeuhl contemporáneo (al modo de un híbrido entre KOENJI HYAKKEI y ZWOYLD) dentro de un bloque sonoro meticulosamente potente. Los empujes individualizados de la guitarra, el bajo y la batería gestan una proyección musical aguerrida y contundente a lo largo de una arquitectura rítmica compleja, versátil y rigurosa. Los teclados cumplen alternadamente con las funciones de complementar los riffs básicos de guitarra en varios pasajes estratégicos y añadir ornamentos en ciertos parajes en los que el nervio vitalista del ensamble baja un poco su densidad. El talante lúdicamente marcial con el que se marca las pulsaciones neuróticas de la instancia final de la pieza halla un oportuno final abrupto. El rol de ‘Helvet Sttröi II’ consiste en cosechar la siembra de juguetonas tormentas avant-progresivas de la pieza precedente y llevarla hacia un nivel más incendiario de florecimiento surrealista. Las partes vocales son más aparatosas, algunas secciones instrumentales coquetean abiertamente con el punk jazz, y el vitalismo reinante se empapa de un delirio sistemático al modo de una cruza entre RUINS, NI y los ETRON FOU LELOUBLAN de los tres últimos discos. La hoguera sonora del grupo ha visto aquí el auge de algunas de sus llamas más inquietantes en un espacio de cuatro minutos y medio. ‘Willargh’ asume una actitud más solemne y eso se nota mucho desde las parcas y parsimoniosas notas iniciales de guitarra sobre las que se sostiene el preludio. Así las cosas, las amalgamas ocasionales de instrumentos y corales nos remite a una mayestática encrucijada entre MAGMA y AMON DÜÜL II, mientras que el desarrollo temático sobre el que se centra la mayor parte de la segunda mitad se asienta cómodamente bajo las coordenadas híbridas del jazz-rock y el avant-prog. Respecto a esto último, es como si se hubiese retomado algo de la esencia nuclear de la pieza que abrió el álbum y se le hubiese añadido más musculatura. 

Llegamos al ecuador del disco con el arribo de ‘Zöbehr-Daï’, el segundo tema más largo del disco con su duración de casi 11 ¾ minutos, y de paso, también otro cénit fundamental del mismo. Ya desde el punto de arranque, con esa parodia circense de masivo mitin político, el grupo elabora un viaje musical signado por una mezcla de intrépida garra y arrebatada furia, pero el esquema estructural de la pieza consiste en una osada alternancia de pasajes arrolladoramente intensos y otros de cariz más calmado. En estos últimos se da una prioridad a cadencias jazzeras de talante relativamente etéreo, introspectivos de cierta manera; por su parte, aquéllos se reparten entre parajes cerebralmente diseñados para gestar enclaves de señorial tensión (al modo de una remodelación Crimsoniana del paradigma Zeuhl) y otros que se explayan en exaltaciones vibrantes que exploran un encuadre vanguardista de la psicodelia pesada. Definitivamente, hay una inmensa genialidad en la manera en que el grupo logró articular una coherente versatilidad dentro del dinamismo polivalente que se diseñó para la ocasión. ‘Wehr Mahrü’ realiza su esquema temático siguiendo, en su mayor parte, la senda de las proyecciones más huracanadas de ‘Zöbehr-Daï’, aunque también incluye un interludio un tanto cósmico a fin de manejar con soltura al maelstrom sonoro que se erige como centro logístico de las interacciones entre los instrumentos actuantes. En general, este tema nos recuerda a los POIL de los primeros álbumes. Dicho sea de paso, aquí hallamos el solo de teclado más impresionante del álbum. El penúltimo tema de “Dai Kaht II” es el más extenso del mismo, ocupando un espacio de 12 ¾ minutos. Su estrategia compositiva es básicamente la misma que la utilizada en la otra pieza épica del álbum, aunque aquí se nota una prioridad especial en el espacio otorgado a las secciones extrovertidas y enérgicas. En cuanto a su distintivo particular, observamos que en este tema hay algunos elementos bastante notables de Latin-fusion y rock sinfónico en los pasajes más definidamente melódicos de este tema, pero, claro está, la extravagancia majestuosa y saltarina del avant-prog es quien lleva las riendas del esquema de trabajo. En todo caso, se nota en cada tramo individual de este tema que se ha dado una sesuda labor compositiva dentro de un engranaje meticulosamente ensamblado. En cierto sentido, esta pieza funciona como síntesis de los temas primero, segundo y cuarto del álbum. Sería un gran final para el álbum si es que el grupo no hubiese decidido cerrarlo con un octavo tema, el magnífico ‘Hertz Kömatt’. 

‘Hertz Kömatt’ instaura una variante parcialmente aligerada de la expresividad rimbombante que ha prevalecido majestuosamente a lo largo del disco. El motif central, guiado por la guitarra, nos recuerda al ZAPPA de la etapa 76-79 a través de un cálido filtro del hard rock clásico, mientras que los arreglos vocales alternan referencias a TALKING HEADS y a ETRON FOU LELOUBLAN. Nos toma por sorpresa esta clausura del álbum, pero es bienvenida: la interpretamos como un ejercicio de placidez para despedir la espiral de festivales surrealistas que, con diversas dosis de tensión, densidad y jovialidad, se había articulado con los siete temas precedentes. Todo esto fue lo que se nos brindó a lo largo y ancho de “Dai Kaht II”, uno de los discos más notables dentro de la producción avant-progresiva mundial en lo que va del presente año 2020 (y ya estamos a punto de entrar en su último trimestre). El personal de DAI KAHT se ha lucido a lo grande, demostrando que bajo su mando, las aguas del manantial del Zeuhl contemporáneo todavía son capaces de regar cosechas de música de gran alcurnia dentro de las áreas más experimentales del rock progresivo.



Muestras de “Dai Kaht II”.-

viernes, 18 de septiembre de 2020

Programa #268 - Moloko Vellocet

 

Moloko Vellocet - Sonar

Con ustedes, el podcast 268 de Cerca de la Orilla, para que lo tengan y lo escuchen a la hora que quieran. 

Esta emisión fue dedicada al grupo chileno Moloko Vellocet, donde además de apreciar su material musical, tuvimos una amena charla con sus tres integrantes: Cristian Muñoz, Patricio Solís y Gonzalo Escobar.

Podcast:


Lista de canciones: 

Minerva - Artista Moloko Vellocet, disco Sonar 

Sonar - Artista Moloko Vellocet, disco Sonar 

Cabeza de puerco - Artista Moloko Vellocet, disco Sonar 

Autu - Artista Moloko Vellocet, disco Sonar 


Ficha técnica: 
Fecha de publicación: 18/septiembre/2020 
Rúbricas: Nora García
Producción integral: Javo Aguirre 

¡Saludos progresivamente chilenos!

lunes, 14 de septiembre de 2020

La concreción de una nueva escala musical para los suecos GÖSTA BERLINGS SAGA

Gösta Berlings Saga - Konkret Musik

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos complace enormemente presentar el nuevo trabajo fonográfico del excelente y ya veterano – aunque aún joven – grupo sueco GÖSTA BERLINGS SAGA, el cual se titula “Konkret Musik” y fue publicado durante la segunda mitad del pasado mes de julio. Para éste, su sexto trabajo de estudio, el grupo cuenta con una ampliada alineación de quinteto tras estar muchos años operando como cuarteto: los integrantes son Rasmus Booberg [guitarras y sintetizadores], David Lundberg [sintetizadores, pianos clásico y eléctrico Fender Rhodes, y mellotrón], Gabriel Tapper [bajo y pedales Moog Taurus], Alexander Skepp [batería y percusión] y Jasper Skarin [percusión]. En cuanto al contenido de los enfoques compositivos y estructuras sonoras que hallamos en “Konkret Musik”, nos queda claro que el personal de GÖSTA BERLINGS SAGA tenía algo renovador en su mente a la hora de concebir y grabar este nuevo disco: establecer una nueva escala dentro de un particular ascensión por la vía del prog psicodélico contemporáneo, algo que ya se venía anunciando a medias en su anterior trabajo de estudio “ET EX” (2018). El grupo prefiere trabajar con temas más breves, siendo la primera vez que no hallamos un solo tema que llegue si quiera a acercarse a los 7 minutos de duración, y sobre todo, establece una logística creativa centrada en atmósferas lacónicas y con una fuerte presencia de lo electrónico. Eso sí, queda claro que la banda sigue definiendo su modus operandi dentro del terreno del prog psicodélico ecléctico y energético, irradiando una vitalidad muy particular dentro de su estilo. El colectivo de GÖSTA BERLINGS SAGA hace brotar de sus entrañas estéticas una evolución hacia una etapa nueva sin perder lo más esencial de la genuina identidad desarrollada a lo largo de su discografía. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Konkret Musik”.

Gösta Berlings Saga

Durando poco más de 5 minutos, ‘Släpad’ abre el repertorio con una exhibición de envolventes y cálidas atmósferas que se expanden firmemente sobre un groove modernista. El punche rockero no está ausente, pero sí se expresa de manera comedida por medio de retazos ornamentales para dejar que el factor cibernético haga pesar su prioridad dentro del encuadre sonoro planificado para la ocasión. Lo que suena es como un híbrido de los JAGA JAZZIST de los últimos álbumes y los STICK MEN sobre un armazón rítmico ideado en los cuarteles de los OZRIC TENTACLES del nuevo milenio. Luego sigue ‘Vinsta Guldklocka’, una hermosa pieza en clave prog-electrónica con sutiles matices space-rockeros que transita grácilmente sobre un compás inusual. Ahora el grupo elabora un swing más movido, lo cual le ayuda bastante a explorar su faceta más propiamente extrovertida; así las cosas, la guitarra puede ocupar un rol más protagónico dentro del entramado general. De paso, también nos remite a huellas y designios marcados en los dos discos precedentes, a la par que perpetúa la exploración de ambientes y esquemas electrónicos. Un cénit del álbum. Con la dupla de ‘Basement Traps’ y ‘Close To Home’, el cuarteto se apresta a reforzar estrategias musicales y seguir ampliando su paleta sonora. El primero de estos temas mencionados regresa en buena medida a los motivos y grooves que marcaron a la pieza de apertura, mas se nota aquí un espíritu más señorial y distante, algo así como un dejar que la maquinaria sonora enfoque la mirada en el seno de su propia armadura. Aunque su espacio de poco más de dos minutos y medio no le deja explotar todo su gancho, sí queda clara la idea. En cuanto al segundo tema mencionado, éste es frontalmente introspectivo, absorto en una ambientación contemplativa que se siente muy cómoda a medio camino entre DJAM KARET y TANGERINE DREAM, recurriendo solamente al protagonismo compartido entre los sobrios fraseos de la guitarra y las flotantes capas orquestales de los teclados. Una pieza muy bella, valgan verdades. El quinto tema del álbum es el que justamente le da título, y se hace notar por su particular musculatura provista por el dinamismo colectivo de los músicos. En efecto, ‘Konkret Musik’ establece una capitalización robusta y contundente del ideal del space-rock con un talante machacón que resulta muy convenientemente estilizada por medio de los ornamentos progresivos que tienen ligar tanto en el desarrollo temático como en el esquema rítmico. Un interludio sereno, casi opaco, instaura un momento de solaz antes del regreso definitivo de lo machacón para el gran y aguerrido final. Otro momento culminante del álbum.

La miniatura ‘Closing Borders’ (no llega a completar un minuto de espacio) opera como preludio a ‘To Never Return’ (la pieza más larga del repertorio con sus 6 ¼ minutos de duración.‘Closing Borders’ es, en lo básico, un ejercicio de atmósferas sintetizadas un tanto tenebrosas, casi al modo de una partitura perdida de GOBLIN que fue redescubierta y remodelada por la gente de HARMONIA. Por su parte, ‘To Never Return’ se concentra en la dimensión más densa del ideario estético de la banda sobre los cimientos puestos por un motif repetitivo y sencillo. Este ejercicio de elegante psicodelia razonablemente densa recoge algunas de las vibraciones tenebrosas de la miniatura precedente, pero, en lo principal, recoge la herencia del tercer tema del álbum con un esquema rítmico más parsimonioso (casi a lo post-rock). Una nueva mirada atrás a los dos disco anteriores, un nuevo cénit del disco presente.* ‘Instrument VI’ es otra miniatura que dura poco menos de 2 minutos y su estructura sónica nos remite a unos KRAFTWERK radicalmente reciclados a través de una cirugía space-rockera. ‘The Pugilist’ emerge con una aureola pugilística (valga la redundancia) por vía de un enfoque recio y cañero que nos lleva hacia un híbrido de psicodelia progresiva y post-metal. Este relativo coqueteo con los paradigmas de MY SLEEPING KARMA y SQUINTALOO nos toma un poco por sorpresa, pero se nota que es la gente de GÖSTA BERLINGS SAGA por su manera de proyectar el rol de los teclados y el aire de sofisticación que se brinda a la ingeniería rítmica. Cuarto pasaje sobresaliente del repertorio. La tercera miniatura del álbum es ‘A Fucking Good Man’, un ejercicio de electrónica a lo JARRE con VANGELIS, una evocadora pieza que siembre el camino para la pronta emergencia de ‘Förbifart Stockholm’. Este tema se define por una excelsa ambientación solemne expuesta sobre un swing parsimonioso, siendo así que el motif recurrente ostenta una mágica aridez que se sitúa a medio camino entre KING CRIMSON y TORTOISE. El hecho de que la arquitectura de esta pieza tenga este preciso enfoque permite que las orquestaciones de teclado porten una majestuosidad misteriosa y que los pasajes de guitarra gesten un filudo minimalismo. Cierra el álbum la pieza titulada ‘A Question Of Currency’, un epílogo intimista y tremendamente lírico donde el suave esplendor del matrimonio de sintetizador y guitarra acústica se realza convincentemente. Aunque se nota una espiritualidad crepuscular en el desarrollo temático, este tema de cierra no exhibe tristeza ni nostalgia, sino una escueta reflexividad. 

Gösta Berlings Saga - Konkret Musik

Si bien “Konkret Musik” no nos parece lo mejor que ha hecho la gente de GÖSTA BERLINGS SAGA en lo que va de su trayectoria (somos particularmente fanáticos de sus cuatro primeros álbumes), de todas maneras es justo reconocer que se trata de un trabajo notable que indica un momento importante para la evolución estilística de esta banda, casi tan veterana como el nuevo milenio. Bajo nuevas modalidades sonoras y estrategias creativas, la energía y la apuesta por un eclecticismo vitalista y locuaz siguen allí, y por ello, merece este nuevo disco de GÖSTA BERLINGS SAGA toda nuestra recomendación para cualquier buena fonoteca de rock progresivo y líneas afines. 



Muestras de “Konkret Musik”.-
Basement Trap [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=VSpt7sU4T2g
Konkret Musik [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=Y9UlYTN5NbY
To Never Return [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=MS2B3yVVcRA

* El grupo hizo un vídeo promocional de este tema en una versión un poco más corta.