lunes, 7 de noviembre de 2022

Perspectivas desde la isla space-rockera de los italianos JALAYAN

Jalayan - Floating Islands

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy prestamos atención al grupo italiano JALAYAN, afincado en Milán y conformado por Alessio Malatesta [teclados y sintetizadores], Vincenzo Calvano [guitarras eléctrica y acústica], Matteo Prina [bajo] y Dario Marchetti [batería y percusión], so pretexto de la publicación de su nuevo disco en la segunda mitad del pasado mes de mayo. El título del mismo es “Floating Islands” y se trata de la segunda obra fonográfica del mencionado grupo, sucediendo por un año y medio al disco “Sonic Drive”. Es un disco conceptual sobre la noción de que nuestro planeta, al igual que cualquier otro cuerpo celestial, es una isla que va flotando a través de las olas de ese mar que llamamos Universo, y siendo tan inestable y tan frágil, la humanidad tiene la obligación de cuidarlo con sigilo. El estilo de JALAYAN se centra en un space-rock progresivo portador de una garra meticulosamente estructurada y un preciosismo melódico; es algo así como una transformación más amable de la confluencia entre las influencias recibidas de los OZRIC TENTACLES y de HIDRIA SPACEFOLK. Los procesos de grabación, mezcla y masterización de este nuevo álbum tuvieron lugar en el año 2021 en los Bad Head Studios de Milán (ciudad del grupo), en manos de Alessio Malatesta. Bueno, repasemos ahora el repertorio de este álbum en cuestión.

Con la dupla inicial de ‘Tilmun’ y ‘Nemesis’, el grupo se muestra dispuesto a poner muchas de sus cartas sonoras sobre la mesa. El primero de los temas mencionados se proyecta desde el mismo punto de arranque hacia un groove de claro predominio cibernético que impulsa la ulterior gestación de un swing rockero generosamente alimentado por vibraciones rockeras de tenor psicodélico gracias al rol protagónico que asumen los riffs y solos de la guitarra. Una segunda sección vira hacia un swing un poco más sofisticado, pero el vigor expresivo del ensamble sigue incólume; mientras tanto, los solos de sintetizador van ornamentando la amalgama grupal con total exquisitez. En cuanto al segundo tema, éste se adentra aún más en los senderos de musculatura grupal mientras los arropa bajo exuberantes ropajes de majestuosidad psicodélica que se sitúan a medio camino entre las tradiciones del stoner y el space-rock. Con estos 10 minutos y pico iniciales, el grupo garantiza holgadamente para sí la atención del oyente. Cuando llega el turno de ‘Edination’, el ensamble adopta inicialmente la estrategia de trabajar con atmósferas cósmicas sobre un groove inspirado por el reggae, concretando así un momento de relativo relax tras los contundentes despliegues de colorido y músculo que se encarnaron en los dos primeros temas. Eso sí, a mitad de camino, la dupla rítmica intensifica su esquema de trabajo, obligando a la guitarra a exhibir un mayor nervio, pero es un interludio que no dura mucho. ‘Star Stairs’ incorpora masivamente elementos de jazz-rock sobre una base armónica y rítmica en la que la logística típica del space-rock es utilizada para remozar (y, en cierta medida, retorcer) un swing en clave de blues. Para la sección epilogar, el grupo elabora un contundente esplendor rockero. ‘Fire Of Lanka’ exhibe un dinamismo muy similar al del segundo tema del álbum, aunque con un particular realce de los ornamentos y secuencias cibernéticas de parte de los teclados. ‘Colliding Orbits’ es posiblemente la pieza más elegante del álbum. Operando sobre un tempo de 7/8 y abriendo abundantes espacios a la incorporación de elementos del jazz-fusion, el grupo desarrolla un groove y unas atmósferas pletóricas de mágica gracilidad y genuina sofisticación progresiva dentro de su esencia space-rockera. El ensamble calcula muy los momentos en los que debe haber ciertas erupciones climáticas a través del desarrollo temático.

Cuando llega el turno de ‘Narayanastra’, advertimos que el grupo quiere proseguir por la senda de sofisticación progresiva que fue tan fehacientemente explorada en el tema precedente, mientras incorpora síntesis estilísticas a partir de las herencias respectivas de los dos primeros temas del álbum. La magnificencia sonora aumenta mientras el cuarteto sigue incrementando las dosis de suntuosidad en su siempre ágil afiatamiento musicales. Durando casi 7 minutos, ‘Shem Temple’ es la pieza más extensa del repertorio y también es la encargada de cerrarlo, y lo hace, como parece ser natural, acogiendo y capitalizando varias resonancias épicas ya vertidas en la secuencia de las tres piezas precedentes. Los matices futuristas de lo cósmico, la garra esencial de lo rockero y los acicalamientos exóticos de tenor fusionesco se compenetran mutuamente a una línea de trabajo que se ha hecho consistente a lo largo del álbum. A mitad de camino, el groove se intensifica notoriamente y, con ello, la ambientación general se torna más urgente y vehemente, preservando el embrujo espacial del bloque sonoro. Todo esto es “Floating Islands”, un trabajo extrovertido y llamativo que debe suponer para el personal de JALAYAN un posicionamiento definitivo dentro de un lugar preferencial dentro de la escena space-rockera de nuestros días. Son más de 45 minutos de música vivaz, muscular y con gancho.



Muestras de “Floating Islands”.-


Más críticas de César Inca Mendoza en: Autopoietican - Apuntes de música progresiva contemporánea

jueves, 3 de noviembre de 2022

Un paso adelante en el camino avant-progresivo del ensamble ruso COMPASSIONIZER

Compassionizer - Narrow is the Road

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Tenemos hoy el placer de presentar el nuevo álbum del ensamble ruso de música progresiva ecléctica COMPASSIONIZER, el cual se titula “Narrow Is The Road” y fue publicado el pasado 21 de octubre, hace muy poco. Este proyecto tiene ya algunos años de existencia y está comandado por el músico y compositor Ivan Rozmainsky; en este disco, él se hace cargo de los teclados, los sintetizadores, la kalimba, el vibráfono y la marimba. ¿Nos suena su nombre de algo? Sí, de la banda ROZ VITALIS, fundada en el año 2001 en la localidad de San Petersburgo y cuyo disco debut del 2007 se titula precisamente “Compassionizer”. Ahora este nombre es retomado para nombrar a este colectivo que, al igual que ROZ VITALIS, practica un enfoque avant-progresivo con generosas presencias de elementos folk y ambient que se utilizan, alternadamente, para añadir colorido y densidad a los focos temáticos de cada composición. El ensamble de COMPASSIONIZER se completa con Leonid Perevalov [clarinetes bajo], Serghei Luincenco [guitarras eléctricas y acústicas, rubab, doira y otras percusiones, y flautines] y Andrey Stefinoff [clarinetes]. Todos ellos tuvieron algo que ver con la organización y la producción de las sesiones de grabación de este nuevo material. Algunas colaboraciones ocasionales provinieron de Bayun The Cat (sintetizador bajo, kalimba, tbilat y otras percusiones), Angelina Dortman (flauta), Dmitry Efimchuk (guitarra acústica), Antonina Pozdnyakova (violín) y Oleg Prilutsky (trompetas). Se trata del tercer álbum de COMPASSIONIZER, e incluye piezas inspiradas en poemas de Anastasia Prokhorenko y de Maria Leontieva. Como siempre, el músico y artista gráfico Vyacheslav Potapov se hizo cargo de la portada. El grupo debutó en el año 2020 con el disco “Caress Of Compasion” y ahora tenemos en nuestras manos a “Narrow Is The Road”, un álbum conceptual que gira en torno a la idea de cuán importante es elegir el camino correcto y asumir las consecuencias de dicha elección, lo difícil que es encontrar esa senda de rectitud, la posibilidad de cometer graves errores mientras se está en ello y, a fin de cuentas, la relevancia que tiene ayudar a otros, lo cual puede llevarnos a algún tipo de certeza sobre lo que es correcto. Las ganancias monetarias obtenidas con la venta de este disco serán donadas a una familia de ucranianos emigrados a Hamburgo, Alemania. Bueno, vayamos ahora a los detalles de “Narrow Is The Road”.

Durando poco más de 7 ¼ minutos, ‘Only One Road For The Wayward’ abre el repertorio del álbum y lo hace con una ceremoniosidad que, inicialmente grisácea, pronto pasa a agitarse dentro de un bizarro dinamismo donde se cruzan los universos de ART BEARS y de UNIVERS ZERO, además de algunos elementos de fusión folclórica vanguardista metidos en el entramado sonoro con miras a darle una vivacidad deconstructiva. ‘The Invasion Of A Crying Shame’ sigue a continuación para elaborar un enfoque más caleidoscópico del bien afiatado esquema grupal bajo una atmósfera que oscila entre lo cinematográfico y lo surrealista. Es evidente que aquí resuena un mayor lirismo que en la pieza de entrada, aunque sin renunciar a la desafiante lógica deconstructiva. ‘Black Sky White’ desarrolla una capitalización de los cromatismos y tonalidades exhibidas en la pieza precedente, pero con un acento dramático y una tensión envolvente que ayuda bastante a darle un giro mágicamente extravagante a la maraña de los instrumentos utilizados, la mayoría de ellos, tradicionales. Tenemos aquí un encantador cénit del álbum que establece conexiones estilísticas con los paradigmas de bandas como UT GRET, ZAAL y STOP MOTION ORCHESTRA. Reincidiendo en la exploración de matices basados en instrumentos académicos y étnicos, ‘I Need You To Help’ funge como catalizador de la faceta más relajante de COMPASSIONIZER. No siendo particularmente vitalista per se, esta pieza gestiona cabalmente el esquema sónico que brota desde el núcleo central protagonizado por las maderas y las cuerdas. La quinta pieza del repertorio es la que justamente da título al álbum. Aquí, el ensamble regresa a los recursos de sobrio y misterioso lirismo que empaparon a los temas #2 y #3 mientras lo arropa bajo un aura crepuscular. ‘In Things Too High For Me’ dura más de 8 ½ minutos e instaura un nuevo cénit para el disco. Su ingeniería musical transita por varios parajes, desde lo delicado hasta lo tenso y muchos tintes intermedios. En lo referente a los pasajes más tensos, a veces nos acordamos de ISILDURS BANE en la época de las dos primeras partes de su múltiple concepto “Mind”. También advertimos que hay una majestuosidad persistente que opera abiertamente incluso en las estancias más evocadoras. La sección epilogar asume un talante agradablemente ensoñador.

‘Looking From The Dome’ tiende puentes entre el imponente preciosismo del tema inmediatamente precedente y el juguetón cromatismo que signó a la ilación de las piezas segunda a la cuarta. Los riffs de guitarra aportan una garra especial a la arquitectura global mientras la sección percusiva gesta unas síncopas y unos ornamentos que realzan cabalmente la esencia etérea de la composición. ‘Kramatorsk’ saca buen provecho a su espacio de 14 ½ minutos para instaurar el clímax definitivo del álbum. La estrategia creativa vertida en este tema se centra en retomar asuntos pendientes de ‘In Things Too High For Me’ y llevarlos por una senda de sombría magnificencia, lo cual se traduce en una densidad señorial y un espesor musical que muchas veces muestra sus fauces tenebrosas. Tenemos aquí una cruza entre la tradición de UNIVERS ZERO y los ART ZOYD de la etapa 1982-87 a través de un filtro elaborado en la fábrica de los legendarios RATIONAL DIET y una supervisión de ISILDURS BANE. Las diversas líneas dibujadas por las cuerdas y los vientos, que en varias ocasiones vienen acompañadas por retazos de guitarra, encarnan fehacientemente el tipo de vivacidad inquietante e inescrutable que marca al espíritu de esta pieza. A poco de pasada la frontera del décimo minuto, el ensamble se complace en perfilar un mecanicismo sonoro drásticamente deconstructivo cuya función es la de realzar profusamente el factor tenebroso que, de todas maneras, estuvo siempre presente. Todo aterriza en un epílogo reposadamente oscurantista que parece retratar la primera visión de la trágica debacle de algo. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘Road’, la única pieza del repertorio que dura menos de 4 minutos. Centrándose en el piano con sus mesuradamente parcos fraseos que abren campo a las ulteriores florituras de maderas y cuerdas, este tema ofrece un breve momento de contraste frente a la maratón precedente, plasmando un paisaje musical bastante amable. Todo esto es lo que se nos ha brindado con “Narrow Is The Road” desde los cuarteles de COMPASSIONIZER, un ensamble que nos ha brindado una de las obras más notables emergidas de Europa del Este para el presente año 2022. Totalmente recomendable para los amantes del art-rock con un espíritu peculiarmente aventurero y los seguidores del género progresivo en general.



Muestras de “Narrow Is The Road”.-


Más críticas de César Inca Mendoza en: Autopoietican - Apuntes de música progresiva contemporánea

sábado, 29 de octubre de 2022

Programa #320 - Surtido variado de rock progresivo

 Hats Off Gentlemen It's Adequate - The Confidence Trick

Con ustedes, estimados podescuchas, el episodio 320 de Cerca de la Orilla.

Esta emisión con un surtido variado y diverso de gran PROG para todos ustedes. Disfruta gran material de John DeMena, Hats Off Gentlemen It's Adequate, Emilio Molina, The Blank Canvas y TangoWhiskyMan.

Podcast: 


Lista de canciones:

Black Lotus - Artista The Blank Canvas, disco Dark Mirage *

Lands - Artista The Blank Canvas, disco Dark Mirage

Back Where I Started - Artista Hats Off Gentlemen It's Adequate, disco The Confidence Trick

Lava Lamprey - Artista Hats Off Gentlemen It's Adequate, disco The Confidence Trick

Eternal Eyes - Artista John DeMena, disco Dreams and Lies

Peter Pan - Artista TangoWhiskyMan, disco The Wait

Head Full of Voices - Artista TangoWhiskyMan, disco The Wait

Aldebaran (Parte 1) - Artista Emilio Molina, disco Aldebaran


Ficha técnica:
Fecha de publicación: 29/octubre/2022
Rúbricas: Nora García (canciones Hatenaki Shoudou y Divine Design de KBB)
Música de fondo: Dancing With The Invisible de Zozimo Rech
Producción integral: Javo Aguirre

¡Saludos virtuosos a todos!



sábado, 22 de octubre de 2022

La nueva gama de colores de KARCIUS

Karcius - Grey, White, Silver, Yellow & Gold

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión presentamos el nuevo disco del grupo canadiense KARCIUS, el cual está conformado por Sylvain Auclier [voz, bajo y percusiones], Thomas Brodeur [batería, percusiones, programaciones y diseño sonoro], Sebastián Cloutier [órgano Hammond B3, pianos acústico y eléctrico Wurlitzer, sintetizadores, mellotrones y coros] y Simon L’Espérance [guitarras, sintetizadores, percusiones y programaciones de loops]. El disco en cuestión fue publicado el pasado 18 de mayo y se titula “Grey, White, Silver, Yellow & Gold”; la publicación se dio por vía independiente, tanto en CD como en vinilo doble. Fundado en Montreal en el año 2001, KARCIUS operó como un ensamble de jazz-prog instrumental en sus tres primeros álbumes, para luego enfilarse hacia un eclecticismo más expansivo donde se incluía elementos de avant-prog y heavy prog, además de canto (“The First Day”, de 2012). El punto de quiebre más notable se dio con el siguiente álbum “The Fold” (2016), cuando el colectivo viró hacia el sendero del prog-metal moderno con matices eclécticos, un rumbo que se refuerza muy dinámicamente con el arribo de “Grey, White, Silver, Yellow & Gold”, una orientación que incluso acapara una nueva gama de colores.

Karcius - Grey, White, Silver, Yellow & Gold

La dupla inicial de ‘Parasite’ y ‘Supernova’ ocupa un total conjunto de 12 minutos, asentando las bases para buena parte del clima general del disco. El primero de estos temas mencionados comienza con un clima psicodélico de base cibernética para, al poco rato, abrirse hacia una explosiva comunión de prog-metal y heavy prog donde la expresividad apasionada está a flor de piel de forma recurrente. El esquema rítmico es razonablemente sofisticado y el enmarañamiento armónico entre los bien pulidos riffs de guitarra y las atmósferas de los teclados es perfectamente impoluto. Se da aquí una electrizante confluencia entre los senderos estilísticos de HAKEN, PORCUPINE TREE (etapa 2002-07) y GHOST TOAST. En lo referente a ‘Supernova’, ésta comienza con un enclave reflexivo que anuncia el despliegue de vulnerable vitalidad que ha de impulsar la espiritualidad general de la canción a través de sus ulteriores desarrollos temáticos. Ahora estamos en el terreno de una hibridización entre el paradigma de los actuales ARENA y el señorial poderío de los RUSH de la etapa 93-96, con algunas sazones de los DREAM THEATER post-2013. Acto seguido, llega el turno de ‘The Ladder’, una de las canciones intrínsecamente climáticas del repertorio dada su duración de 13 ¾ minutos. Los momentos iniciales indican que el grupo aborda aquí una continuidad del dramatismo aguerrido y estilizado de la primera canción, pero mientras va avanzando la ilación de los diversos motivos, advertimos que aquí se da también una remodelación de las vibraciones enardecidas y ansiosas que ya habían tenido efectivos focos de expresión en la segunda canción. En los parajes más etéreos, el grupo explora matices modernistas que apuntan hacia panoramas envolventes, mientras que los más pesados se articulan dentro de una arquitectura tan ágil como contundente. Un solo de sintetizador de tenor Floydiano y un esbelto solo de bajo salen al frente sucesivamente antes de la instauración del último bloque melódico, el cual habrá de incluir uno de los mejores solos de guitarra del álbum. Todo un cénit del disco. ‘Cosmic Rage’ se encarga de rehacer el vitalismo electrizante de la primera canción con un espacio más abierto para la presencia de pasajes atmosféricos. La claridad melódica perfilada en los arreglos se beneficia del empleo de esquemas rítmicos moderadamente vivaces.

‘Distance Kills’ es una hermosa canción concebida como una semi-balada donde confluyen la garra preciosista del prog-metal y la intensidad envolvente de la psicodelia pesada, siendo así que en algunas ocasiones llegan los teclados a aportar un cierto toque sinfónico al asunto. Reemergen las confluencias con los patrones de PORCUPINE TREE y HAKEN. Una vez más, la claridad melódica se expresa con total transparencia a través del suntuoso despliegue de musculatura rockera que se apodera de varios tramos del desarrollo temático. El final celestialmente misterioso de esta canción se engarza con el inicio de ‘A Needle Tree’, canción que con su espacio de poco más de 15 ¼ minutos resulta ser la pieza más extensa del repertorio, y, de paso, la encargada de cerrarlo. Un generosamente amplio solo de piano eléctrico se explaya sobre un modernista trasfondo espacial, siendo sucedido por una sección introspectiva guiada por el dueto de canto y guitarra acústica. Cuando el asunto se torna eléctrico y electrizante, se instaura el imperio de la pasión ceremoniosa, muy al estilo de ARENA (y también de AIRBAG), aunque con una corpulencia más aguerrida. Hay momentos en los que la batería hace lucir sus grooves más sofisticados dentro del bloque instrumental; hay otros momentos en los que el grupo juega con una sutileza muy honda muy cercana al más misterioso solipsismo; todos ellos van uniendo fluidamente todos los suelos y paredes que conforman este atractivo corredor multi-temático. Todo esto fue lo que se nos brindó desde los cuarteles de KARCIUS con “Grey, White, Silver, Yellow & Gold”, un disco diseñado para reforzar el giro estilístico de la banda y, de paso, para poner un importante grano de arena dentro de la faceta más pesada dentro de la escena progresiva de nuestro tiempo. 56 minutos y pico de enérgico esplendor rockero.



Muestras de “Grey, White, Silver, Yellow & Gold”.-


Más criticas de César Inca Mendoza en: Autopoietican - Apuntes de música progresiva contemporánea

sábado, 15 de octubre de 2022

GRECO BASTIÁN y sus amigos nos abren las puertas del infernal paraíso progresivo de México

 Greco Bastián - With A Little Hell From My Friends

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el enorme agrado de presentar el nuevo disco del músico y compositor mexicano GRECO BASTIÁN, experto en elaborar su propio enfoque de música progresiva vanguardista donde confluyen el Zeuhl, el RIO de tradición continental, el math-rock, el jazz-rock, la música académica y el brutal prog. El disco en cuestión se titula “With A Little Hell From My Friends” y fue publicado en la primera mitad del presente mes de octubre por el sello Azafrán Media. BASTIÁN se hace cargo del piano, los sintetizadores VST y los efectos de teclado, contando, además, con una magnífica pléyade de colaboradores, parte de la crema y nata de la vanguardia internacional. Repasemos la lista de estos colaboradores: Tatsuya Yoshida (batería), Jean-Luc Plouvier (piano), Ryoko Ono (saxo), Pierre Vervloesem (guitarras eléctricas), Matt Lebofsky (bajos), Patrick Shiroishi (saxo), Emmett Elvin (guitarra y bajo), Vincent Sicon-Vantalon (piano y efectos de teclado), Jon Bafus (batería), Samo Šalamon (guitarras eléctricas), José Luis Velasco (guitarra y bajo), Hey Figueroa (bajos), Armando Lagarda (batería), Edson Santana Reyna (guitarra acústica y charango) y Gerardo Ramlop (xilófono). O sea, gente de KOENJI HYAKKEI, SAX RUINS, UNIVERS ZÉRO, GUAPO, MITHKON, CORIMA, UNIT WAIL, SCHERZOO, X-LEGGED SALLY, etc. Vamos, ¡casi nada! Además, para darle un aire verdaderamente sofisticado a la presentación gráfica del álbum, ésta se basa en dibujos del grabador francés JACQUES CALLOT (1592-1635). Natural de Acapulco, el maestro GRECO BASTIÁN (cuyo verdadero nombre es Pablo Eduardo Ibarra Robles) es un veterano que alguna vez fue integrante del grupo progresivo COBALTO CIRCUS, y tras la disolución de éste, siguió por su propio camino de exploraciones avant-progresivas. Hasta el año 2019, BASTIÁN tenía en su haber un puñado de discos y un EP publicados de forma independiente; “With A Little Hell From My Friends” es su primer trabajo publicado por un sello grande, y encima, el sello japonés Disk Union colabora con la difusión del mismo. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio de este disco que tenemos en nuestras manos.

Greco Bastián - With A Little Hell From My Friends

Los primeros 6 ½ minutos del repertorio están ocupados por ‘Proteo Revampirizado’ pone muchas cartas de la baraja avant-progresiva de BASTIÁN sobre la mesa. El enfoque pulsátil de la mayor parte del esquema rítmico y las complejas variantes temáticas que van emergiendo a lo largo del camino revelan una ambientación palaciega situada a medio camino entre lo radiante y lo amenazante en un contexto abiertamente surrealista. La tensión está siempre allí, adoptando diversos disfraces a lo largo del camino, algunos más aguerridos que otros. Chamber-rock denso y continuamente agitado, una especie de versión retorcida de PRESENT, una muy efectiva manera de iniciar el álbum. ‘Zidane Racist’, que dura casi lo mismo, sigue a continuación para proyectar una aureola más traviesa que permite establecer una confluencia ágil y resuelta entre la dimensión más épica de MAGMA y los recovecos propios del aspecto más exigente de FRANK ZAPPA. ‘Zeuhlito Lindo’ es un primer cénit concluyente del álbum, el cual suena como una entidad híbrida entre ESKATON y DR. NERVE que ha sido secuestrada y deformada con precisión quirúrgica por una fuerza derivada de la fusión de los espíritus de KOENJI HYAKKEI, AMYGDALA y UNIVERS ZÉRO. Siendo así que la ambientación general de la pieza es de un jolgorio retorcido que ostenta su infinidad de agitaciones dadaístas, también se nota una fuerte presencia de espacios donde una electrizante oscuridad se hace cargo de las proyecciones instrumentales. Mientras tanto, la imposible arquitectura de las interacciones entre los instrumentos va fluyendo a través de caminos que se van haciendo en este colectivo andar. ‘Oniontown’ no se queda a la zaga con su despliegue de exquisita extroversión bajo la guía de una intensidad filuda cuya fuerza de carácter está tejida con seda futurista y algodón oscurantista. Situándose a medio camino entre las vibraciones imponentes de GA’AN y el señorío inmenso de FAR CORNER, esta pieza despliega una intensidad muy particular que, en algún momento nos sorprende con la emergencia de un interludio sinfónico de cariz tenebroso (un poco a lo GOBLIN). Su epílogo saltarín y jubiloso es el cierre perfecto. En fin, esta pieza encarna otro pasaje culminante de este álbum que, ya a estas alturas, se va revelando como uno de los más aguerridos e interesantes del prog mexicano (y latinoamericano) en el presente año 2022.


‘Aclowntrenós’ establece, a paso firme y sin tambalearse un solo ápice mientras va atravesando las diversas vías de su colorido y tortuoso laberinto, la sinuosidad juguetona del tema #2 y el señorío razonablemente oscurantista del tema #3. La presencia de la percusión tonal atenúa parcialmente la asertiva tormenta sonora que se impone por vía del bien afiatado ensamble de guitarra, teclados, batería y bajo. Eso sí, el cuasi-circense epílogo nos toma de sorpresa de una manera lúcidamente humorística. ‘My First Metal Swing Set’ y ‘D.A.S’ son dos piezas cortas – una dura 2 minutos y pico mientras que la otra dura poco menos de 1 ¾ minutos – que sirven para enfatizar y reforzar algunas atmósferas ya utilizadas en piezas precedentes. En el caso de ‘My First Metal Swing Set’, tenemos un ejercicio de frenéticos juegos dadaístas al modo de una idea perdida de RUINS que fue retomada por una asociación de músicos de DR. NERVE y UNIT WAIL. Por su parte, ‘D.A.S’ se centra en una neblina de arcanas tinieblas sobre la base de un fenomenalmente intrincado esquema rítmico. ‘Don’t Open Til Xmas’ es una pieza centrada en capitalizar con un entusiasmo particularmente radical la lógica laberíntica que marcó crucialmente a la esencia expresiva del segundo tema, enfocándose más en la exploración de nuevos recursos de tensa complejidad que en algo oscuro o inquietante de por sí. A propósito, hay unas breves y simpáticas citas del villancico Jingle Bells (o One Horse Open Sleigh, como se prefiera llamarlo) en el motif inicial. ‘Exit Filming For A Muse’ se encarga de cerrar el álbum y lo hace de una manera muy ceremoniosa. Instaura una atmósfera crepuscular que, a través de su relativamente sosegada ambientación, elabora un desarrollo temático de tenor sinfónico con muy sutiles guiños al paradigma de UNIVERS ZÉRO. Este paraje conclusivo del álbum nos toma un poco por sorpresa, pero, una vez asimilado, nos percatamos de que es el cierre perfecto para el repertorio. En fin, toda esta grandeza encapsulada en “With A Little Hell From My Friends” refleja una magnífica obra del mexicano GRECO BASTIÁN donde, en un espectro de poco más de 40 minutos, cada pieza abre de a pocos las puertas del infernal paraíso avant-progresivo. Y así quedan abiertas de par en par una vez que el oyente ha disfrutado íntegramente de toda la secuencia de las composiciones que forman parte de este disco. ¡¡Totalmente recomendable!! ¡¡Al 1000%!!



Muestras de “With A Little Hell From My Friends”.-
Proteo Revampirizado: https://grecobastian.bandcamp.com/track/proteo-revampirizado-2
Zeuhlito Lindo: https://grecobastian.bandcamp.com/track/zeuhlito-lindo
Oniontown: https://grecobastian.bandcamp.com/track/oniontown-4


Más críticas de César Inca Mendoza en: Autopoietican - Apuntes de música progresiva contemporánea

La hora mágica del excelente ensamble jazz-progresivo japonés HENRYTENNIS

 Henrytennis - Bay Leaf And Singers

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión nos complace sobremanera presentar el nuevo disco del grupo jazz-progresivo japonés HENRYTENNIS, el cual se titula “Bay Leaf And Singers” y fue publicado el pasado 27 de setiembre (hace muy poco) en formato digital a través de su blog de Bandcamp. El ensamble conformado por Yoshihito Okumura [guitarras], Syun Saitou [bajo], Syunsuke Tomioka [saxofones alto y soprano], Takuya Irie [saxofones alto y tenor, y glockenspiel], Kazuma Sakamoto [batería] y MinMin [teclados] nos brinda en éste, su cuarto trabajo fonográfico, una ágil y llamativa mezcla de Canterbury melódico, estándares de WEATHER REPORT y HAPPY THE MAN, además de algunos matices de la faceta más señorial del peculiar cosmos musical del inmortal FRANK ZAPPA. Los orígenes de HENRYTENNIS se remontan al año 2003 cuando el guitarrista Okumura y la teclista-vocalista Chie Takizawa (actualmente, una de las colideresas de MOLESLOPE) unieron fuerzas para hacer música experimental, y ya con un formato ampliado a quinteto, el grupo debutó con el disco de 2006 “Eight Rare Cases”. Ya con el disco de 2017 “Freaking Happy”, el colectivo de HENRYTENNIS – que ya había experimentado algunas importantes variantes en su alineación – se asentó dentro del área del jazz-prog con ornamentos y tintes vanguardistas, y esta línea de trabajo se fortalece sólidamente en “Bay Leaf And Singers”, el disco que ahora reseñamos. Bueno, veamos los detalles de su contenido.

Henrytennis - Bay Leaf And Singers

La pieza titulada ‘Magic Hour’ abre el repertorio con un carácter asertivo y convincente. Poniendo todas las cartas extrovertidas de la baraja sonora de la banda sobre la mesa, activa imparables recursos de agilidad a través de un desarrollo temático bastante atractivo y magnético. El esquema rítmico está muy bien perfilado, abriendo espacios para un groove lleno de distinción. Acto seguido, la dupla de ‘Weather’ y ‘Bay Leaf’ se encarga de ampliar espacios sonoros para el ensamble. El primero de estos temas mencionados instaura un nuevo despliegue de vivacidad dentro de un encuadre bien equilibrado entre el colorido del Canterbury y la faceta más grácil del magnífico señorío de los legendarios HAPPY THE MAN. Definitivamente, el grupo tiene muy en mente focalizar su creatividad bajo un manto de exquisita jovialidad. En cuanto a ‘Bay Leaf’, tiene un enfoque más centrado en la faceta extrovertida de los últimos discos de WEATHER REPORT, añadiéndole algunos matices apropiados del paradigma de los YELLOW JACKETS. Jazz-rock gentil que resulta encantador de una manera totalmente natural por causa de sus esenciales aires festivos. ‘My Essential xx’ básicamente prosigue por la senda de la pieza precedente, capitalizando su luminoso vigor con un tratamiento más sofisticado del groove general y una labor más exuberante dentro de la triangulación entre los dos saxos y la guitarra. ‘Dusk Coast’ se caracteriza por una serenidad un poco mayor que cualquiera de los precedentes, aunque todavía califica como un ejercicio musical extrovertido. En todo caso, los arreglos instrumentales se enfilan más hacia una espiritualidad cálida, haciendo buen uso de un compás inusual para desplegar la atmósfera general. Hay un hermoso solo de guitarra, uno de los mejores del álbum. Se notan aires de familia con las bandas compatriotas JIZUE y MOLESPOLE. Ya en su último tercio, la pieza adquiere una garra extra que se traduce en una mezcla de agilidad y densidad, manteniendo el gancho de manera convincente.

‘Automatic Sky Line’ se centra en establecer una síntesis entre los enfoques estilísticos de las piezas segunda y tercera, lo cual implica un nuevo ejercicio de inteligencia ingenieril donde el entramado de todos los aportes instrumentales funciona con compacta organicidad. Ciertos mecanismos atonales manejados con ensamblada meticulosidad parecen acoger algunas herencias Zappianas. Para cuando llega el turno de la pieza llamada ‘Special One’, ya están perfectamente delineados los patrones estéticos de la banda, pero nos llega una especia de sorpresa con el impacto inicial que generan las vibraciones rockeras del hermanamiento de batería y guitarra, las cuales asientan instantáneamente los cimientos para el impetuoso y jubiloso swing general de la pieza. Es como un esbozo de nu-jazz que ha sido remodelado drásticamente para gestar un sólidamente vivaz ejercicio de jazz-rock con connotaciones funky, el mismo que incluye algunas virtuosas intervenciones de los teclados. Jazz-prog bailable, así como suena. ‘Really Very Hard Bird Sings’ es el simpático título del octavo tema del álbum. En realidad, se trata de un tema explícitamente lírico, bien enfocado en los delicados efluvios melódicos que se van desarrollando a lo largo del camino. Las calculadas intervenciones de los dos vientistas (en conjunto o individualmente) llenan solventemente los espacios organizados por el bloque de los demás instrumentistas. También hay un breve espacio para un hermoso solo de guitarra en alguna parte de la segunda mitad, un solo que opera como catalizador de incrementada sofisticación para el enmarañamiento sónico. El final es tremendamente climático, algo muy oportuno para cerrar el clima de fulgurosa majestuosidad que ha predominado decisivamente a lo largo del tema. ‘For Tomorrow’ da un paso adelante dentro de la senda de evocador lirismo asentada por la pieza anterior y le añade un aura contemplativa a partir de la ambientación otoñal que arropa al desarrollo temático. ‘Don’t Touch My Soul’ regresa prestamente a la senda del jazz-fusion melódico y grácil que tan buenos resultados dio en los temas tercero y cuarto del álbum, añadiéndole algo de la sofisticación crucial del segundo tema. La vitalidad, como siempre, es contagiosa, y las interacciones entre los músicos van fluyendo con total garbo a través del razonablemente complejo esquema rítmico creado para la ocasión.

Durando poco más de 9 ½ minutos, ‘Daylight Fire Section’ es el tema más extenso del repertorio y también es el encargado de cerrarlo. Comienza con un foco temático persistente y bien dibujado cuyos referentes jazz-progresivos no son muy ajenos a los de bandas como COEVALITY, PYMLICO y los ya mencionados MOLESLOPE. Pero, de repente, a mitad de camino, todo vira drásticamente hacia un ejercicio de ágiles tensiones sobre un frenético compás inusual donde se fusionan RIO y jazz-rock. No es un pasaje muy extenso, pero sí tiene suficiente fuerza de carácter como para reorganizar el desarrollo de la pieza como un todo. De hecho, deja sentir el efectista contraste que este pasaje tiene frente al que le sigue, el cual es mayormente reposado y ostenta unas vibraciones etéreas de cierto tenor crepuscular. Cerca del final, un solo de saxo tenor muy al estilo del inmortal Coltrane crea, desde su emporedada soledad, una aureola de expectativa antes de que el bloque grupal entero entre a tallar para la efímera instancia final. En fin, todo esto fue lo que la gente de HENRYTENNIS nos brindó con “Bay Leaf And Singers”, un disco colorido y hermoso con su generosa cuota de surrealismo y espiritualidad traviesa. Queda bastante claro que este grupo es de los más notables dentro de la actual escena progresiva de Japón, lo cual, a su vez, conlleva un aporte excelente para la avanzada progresiva a escala mundial. Totalmente recomendable, sin eufemismos ni exageraciones, totalmente recomendable; es que escuchar este disco implica disfrutar de un momento hermoso y mágico... y no nos queda nada más que decir sobre él de nuestra parte.



Muestras de “Bay Leaf And Singers”.-Weather: https://henrytennis.bandcamp.com/track/weather


Más criticas de César Inca Mendoza en: Autopoietican - Apuntes de música progresiva contemporánea

lunes, 3 de octubre de 2022

Programa #319 - Ed Zero

Ed Zero

Con ustedes, estimados podescuchas, el episodio 319 de Cerca de la Orilla.

Esta emisión dedicada por completo al músico argentino (radicado en España) Ed Zero, donde además de apreciar su material musical, tuvimos una amena charla con él acerca de su trayectoria artística.

Podcast:


Lista de canciones:

Back Home (Prelude) - Artista Ed Zero, disco Odyssey of Thoughts

Overture of Thoughts - Artista Ed Zero, disco Odyssey of Thoughts

Cycles of Life - Artista Ed Zero, disco Odyssey of Thoughts *

Underground Blues - Artista Caffeine at Midnight, disco When Poetry Meets Blues

Liberation Rock - Artista Ed Zero, disco Odyssey of Thoughts

Wheel of Life - Artista Ed Zero, disco Odyssey of Thoughts

Sound - Artista Ed Zero, disco Ten: the Trip

Changes - Artista Ed Zero, disco Odyssey of Thoughts


Ficha técnica:
Fecha de publicación: 3/octubre/2022
Rúbricas: Nora García (canciones Hatenaki Shoudou y Divine Design de KBB)
Música de fondo: Dancing With The Invisible de Zozimo Rech
Producción integral: Javo Aguirre

¡Prog argentinos saludos a todos!



*Cita tomada de: Página web de Ed Zero