viernes, 27 de marzo de 2020

HONDURAS y el arraigo de su nueva etapa musical

Honduras - El Cimarrón

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El versátil e impredecible grupo argentino HONDURAS, ensamble campeón de la vanguardia rockera argentina del nuevo milenio, vuelve al ruedo con un disco contundente titulado “El Cimarrón”, el mismo que fue publicado por el sello Viajero Inmóvil a mediados del pasado mes de julio. Preservando el formato de trío con la alineación de Pablo Malvino [bajos con y sin trastes, y Stick], Nicolás Kodric [sintetizador, órgano, programaciones y arreglos] y Alex Kodric [guitarras], HONDURAS se embarca en un nuevo trayecto a través de unos mares de lirismo relajado y reflexivo, el mismo que en la mayor parte de veces se asienta en climas contemplativos. El grupo decide distanciarse del predominio de lo adusto y lo filudo que había operado en sus dos discos precedentes (“Célula Dormida” y “Cinco”, de los años 2010 y 2014, respectivamente) mientras sigue explorando el aspecto más sutil de la visión musical que se estaba desarrollando en ellos; a la par, y esto es lo más crucial para el disco que ahora comentamos, el trío explora áreas de jazz-fusión, sinfonismo y Cantebury, además de la acentuación de elementos porteños los núcleos melódicos de varias de las piezas aquí incluidas. También es verdad que los estudios de composición de algunos integrantes ayudaron a germinar esta idea de explorar vías musicales más estilizadas que las empleadas en la discografía precedente. El arte gráfica del disco es muy bella y fue hecha por Martín Luna, quien nos explicó su simbolismo con las siguientes palabras propias que ahora transcribimos: “el concepto que esgrime desde el principio es el de una estación de tren caída en desuso, la imagen de lo que alguna vez fue y ahora ya no es por el abandono. Eso es muy propio de una época y algo que en definitiva es, trágicamente, una marca que tenemos para siempre, ya sea propio para bien o para mal: depende de cómo aprovechemos la experiencia.” Con esta imagen exterior se refuerza la noción de que las huellas permanentes de un pasado que se desvanece en la confusa niebla del tiempo y las añoranzas son las influencias más fuertes en la inspiración musical de esta nueva música de HONDURAS. Bueno, ya es hora de ir directo a los detalles musicales de “El Cimarrón”.

Durando poco más de 5 ¼ minutos, ‘Una Casa Por Etapas’ da inicio al repertorio con una actitud de solemne melancolía que se mueve bajo un manto otoñal y sereno. El carácter razonablemente complejo que tiene la estructura rítmica computarizada permite a los instrumentos de cuerda soltarse inteligentemente en sus matices entrecruzados mientras los teclados dirigen el desarrollo temático en curso. Es como si una asociación de músicos de TORTOISE y HARMONIA hubiesen remodelado una pieza perdida de GILGAMESH, añadiéndose algunos toques de AKSAK MABOUL en el camino. A este hermoso inicio de álbum le sigue ‘Nostalgia A Secas’, un tema cuyo título tan explícito indica ya un ansia proyectada hacia un sendero distinto al de la soltura expresionista de la pieza de entrada. Para este segundo tema del disco, el colectivo explora unas cadencias un poco más complejas en los armazones rítmicos programados pero con una placidez lo suficientemente envolvente como para permitir que los diálogos entre los instrumentos establezcan una poseía musical ensoñadora. Con la dupla de ‘Bailecito Con La Sombra’ y ‘Estampida’ tenemos 6 ¾ minutos de más expansiones sonoras motivadas por esta nueva misión musical que se ha trazado el trío. La primera de estas piezas explora a fondo la esencia de lo introspectivo a través de un sublime motif en 3/4 cuyo sobrio desarrollo melódico tiene la delicadeza del gentil aleteo de una pequeña ave: el talante ensoñador de la pieza precedente se ahonda en lo que parece un baile con las memorias de tiempos luminoso pasados y no una parte de una algarabía propiamente dicha. Por su parte, la estrategia de ‘Estampida’ se enfoca en una suntuosidad grácil donde la esbeltez del entretejido armado por los instrumentos partícipes resulta tan vital para la ingeniería melódica como la misma ilación de los diversos motivos que se van sucediendo a lo largo de un espacio de poco más de 4 ¼ minutos. La guitarra tiene un protagonismo especial aquí dentro del entramado sonoro tripartito. ‘Rancho Aparte’ se caracteriza por seguir un canon semejante al de la pieza precedente pero con un tono más solemne y una gracilidad menos pronunciada: volvemos a la vereda de AKSAK MABOUL a través del filtro de HUGH HOPPER & ALAN GOWEN, y con flotantes matices prog-electrónicos. ‘A Dos Pianos’ es justamente lo que dice el título, un estudio de efluvios galantes con la pauta del doble piano donde se notan claramente los aires de avant-tango que se diseñaron para la ocasión. Curiosamente, no es una composición a cargo del teclista sino del bajista Malvino. 

‘El Desarraigo’ regresa al terreno del krautrock atmosférico con un uso muy discreto de la densidad sonora, eso sí, con un muy amplio campo para la elaboración de retazos jazz-fusionescos de parte de la guitarra. Tiene un gancho muy relevante este tema, es una pena que el grupo no le dé más espacio del que tiene – dura poco menos de 3 ½ minutos – pero el álbum tiene que seguir adelante. Con la secuencia de ‘Las Mañas Pulidas’ y ‘Aurora’, la gente de HONDURAS explora sucesivamente atmósferas grisáceas y fulgurosas: en efecto, el primero de estos temas exhibe una ceñuda y retraída espiritualidad otoñal con tu toque justo de densidad, mientras que el segundo se centra en climas resplandecientes donde los suaves oleajes de la guitarra se engarzan fluidamente con los retazos del bajo y las variantes claves armónicas de los teclados. ‘Motivos Encadenados’ vuelve al área de lo más adusto y lo hace centrándose en un enmarañamiento de ciertos pasajes secos y concisos, los cuales hacen de su mismo enmarañarse su foco expresivo. Los últimos 20 ¼ minutos del disco están ocupados por la magna pieza que precisamente le da título: la división formal de esta suite consiste de cinco partes con sus correspondientes títulos: ‘Obertura’. ‘Fugadito’, ‘Diversión Con Piano’, ‘Progreso Discontinuo’ y ‘Fugadito II’. Nos llama la atención, en el punto de partida, el enclave levemente sombrío con que emerge el primer motif, algo a medio camino entre GOBLIN y la faceta más misteriosa de un MIKE OLDFIELD, aunque con un revestimiento etéreo. A medida que el motif inicial se va enriqueciendo según su propio patrón evolutivo sereno, lo sombrío se ve reemplazado por lo señorial, pero el factor intrigante sigue operando con eficaz magnificencia. Tras un breve puente sutil emerge un motif sobrio y sereno que arma fluidamente un andamiaje lírico bastante envolvente, y a éste le sigue otro que sigue explorando climas envolventes pero con un manejo más expansivo de disonancias, algo así como insertar una pincelada de inquietud en medio de lo angelical. En algún momento, las cosas se ponen muy vibrantes cuando, en un momento de colorida exaltación, el trío arma una encrucijada entre las influencias de GENESIS, GENTLE GIANT y los TANGERINE DREAM de fines de los 70s. El dinamismo dado al complejo esquema rítmico programado es exigido por la gentil pirotecnia que el trío desarrolla en nombre de una grandilocuencia que nunca se les va de la mano. Una vez que este pasaje llega a su fin, el grupo regresa al terreno de lo angelical, y esta vez lo hace con el delineamiento de un pasaje circunspecto sostenido sobre un suave groove jazzero (algo así como la faceta más suave de unos OSFT MACHINE). Tras un breve puente de talante extrovertido que es seguido por unos ornamentos flotantes de sintetizador, llega el piano para la hora del epílogo, el cual se caracteriza por un manierismo solemne donde los aires nostálgicos se combinan con una complacida gracilidad del espíritu. ¡Qué gran éxito ha tenido esta idea de finiquitar el repertorio de “El Cimarrón” por todo lo alto! 

Como balance final, tenemos que reconocer que nos faltan palabras para describir cuánto se ha lucido la gente de HONDURAS con la gestación, grabación y producción de este hermoso disco que es “El Cimarrón”, caracterizado por una muy refinado sentido de la sofisticación a través de las alternancias y combinaciones de lirismo, misterio, densidad y colorido que tienen lugar en cada una de las piezas contenidas en él. Creemos no exagerar cuando designamos a este trabajo como uno de los más exquisitos que se han forjado en la vanguardia argentina de los últimos 10 años, y aún si exageramos, el hecho es que es un disco muy recomendable. 



Muestras de “El Cimarrón”.-
Una Casa Por Etapas: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/una-casa-por-etapas
El Desarraigo: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/el-desarraigo
Motivos Encadenados: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/motivos-encadenados
El Cimarrón: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/el-cimarr-n

martes, 17 de marzo de 2020

FLOR DE LOTO y sus memorias de la primavera progresiva de 2018

Flor de Loto - Blu-ray Live at Rosfest

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy volvemos a los cuarteles del magno grupo peruano FLOR DE LOTO por motivo de la publicación de su Blu-ray “Live At RoSFest”, a fines del pasado mes de setiembre. La alineación que convirtió a esta actuación como la primera presencia latinoamericana de la historia del Rites Of Spring Festival estaba conformada por Alonso Herrera [guitarras y voz], Alejandro Jarrín [bajo], Gabriel Iwasaki [teclados y coros], Sergio “Checho” Cuadros [flauta y vientos andinos] y Álvaror escobar [batería]. La fecha de la actuación fue el sábado 6 de mayo de 2018 y el local fue The Majestic Theater en la localidad de Gettysburg, Pensilvania. Este ítem de edición limitada con 300 ejemplares explícitamente numerados tiene la magnífica peculiaridad de que contiene también una reedición de su anterior disco en vivo “Eclipse” con un repertorio ampliado con la inclusión de ‘Antes De Despertar’, una bella e intensa canción que, pese a estar acabada de arreglar y grabar, tuvo determinados problemas en la etapa de posptroducción, los cuales le impidieron formar parte del repertorio de la edición original del disco en cuestión (recordemos que el mencionado álbum “Eclipse” se publicó en los últimos meses del pasado año 2018). Este ítem es publicado por el sello Melodic Revolution Records; lo que se ve en el Blu-ray fue dirigido y organizado por personal de Zeitgeist Media. Pues bueno, ahora tenemos este documento audivisual y la concreta realización fonográfica de una canción que quedó pendiente y nos complace mucho que así sea, pero primero lo primero: a comentar lo que quedó registrado de la muy significativa actuación de los FLOR DE LOTO en esa edición del Rites Of Spring Festival.

Flor de Loto - Blu-ray Live at Rosfest

En el momento de su participación en este evento, el grupo aún no había terminado de gestar el cuerpo íntegro de “Eclipse”, pero varios temas del mismo ya estaban suficientemente madurados como para presentarse en concierto con solvencia y gran claridad de ideas. Por lo pronto, tras una breve introducción orquestal sintetizada, el concierto comienza con la tríada de ‘Paraíso’, ‘Tempestad’ y ‘Eterna Proyección’, canciones del entonces disco en proyecto y que nos brindan dos instancias de fastuosidad prog-metalera y otra de retunda y voraz metralla rockera. Con la mezcla de claridad melódica y punche que se destila en la ingeniería poliforme de ‘Paraíso’, el grupo se da a sí mismo el impulso necesario para exponer el virulento expresionismo de ‘Tempestad’ con una convincente musculatura. Así las cosas, el lirismo a la vez luminoso y torturado de ‘Eterna Proyección’ completa cabalmente un explosivo momentum continuado. Apelando a la dimensión más llamativa de la propuesta musical de FLOR DE LOTO, llega el turno de ‘Regression’, donde se alterna partes en inglés y en español: recordemos que esta canción fue el single destacado del álbum “Árbol De La Vida” y que tenía una versión en inglés cantada por Fabio Leone. El grupo vuelve a poner a prueba el material de su futuro disco con la cautivadora pieza instrumental ‘Líneas De Nazca’, la cual es seguida por un fastuoso solo de teclado a cargo de Iwasaki que comienza con un tenor sereno para luego llenarse de embrujadoras florituras donde se alternan las influencias de RICK WAKEMAN y JORDAN RUDESS. ‘Líneas De Nazca’ hace gala de su prestancia progresiva a través de su polícroma arquitectura melódica por donde fluyen naturalmente los pasajes serenos alternándose con los más pesados. Tras el mencionado solo de Iwasaki, la magia de este momento de brioso eclecticismo se perpetúa eficazmente con el arribo de ‘El Espejo Del Alma’, uno de los ítems más entrañables de la historia de la banda y una de las más intensamente empapadas de vibraciones fusionescas de base andina. La sección intermedia porta un encanto danzarín que se engarza muy bien con el resto de los instrumentos, signando el mismo camino hacia el cierre. El público, cautivado prácticamente desde el primer tema del evento, participa entusiastamente en la sección folklórica. Un dato simpático es ver a Cuadros imitar la pose emblemática de Ian Anderson de pararse sobre un solo pie en algunos pasajes de esta canción y alguna que otra por allí.

Flor de Loto - Blu-ray Live at Rosfest

Sin duda, una de las piezas más celebradas de la noche fue ‘El Espejo Del Alma’, y lo mismo vale para ‘El Cóndor Pasa / Locomotive’. ‘Volver A Nacer’, uno de los temas más destacados de su tercer álbum “Mundos Bizarros”, hace acto de presencia con su mezcla de garra estilizada y musicalidad vorazmente extrovertida, pasando por un delicado manejo del intermedio sutil que tiene lugar antes del arrebato final. Un poco más adelante llega el turno de la canción titular, una de las composiciones más señoriales de toda la historia de la banda... Y encima, tratándose de una canción que data de fines del decenio pasado, su huella aún se siente en lo que FLOR DE LOTO es hoy en día. La sofisticación sistemática, el uso liberal de complejos esquemas rítmicos y cambios de atmósfera, y el uso inteligente de vibraciones épicas para el realce de los focos melódicos convierten a esta canción (la más extensa del evento) en algo más que una canción, todo un testimonio de lo que el quinteto vino a hacer en el festival. Esta canción que culminaba ese tercer álbum del año 2009 con una brisa fresca de aristocracia progresiva químicamente pura sirve ahora para instaurar un clímax radiante e incendiario. En medio de estas dos piezas se sitúa ‘Eclipse’, una idea muy buena pues este ítem exhibe un nervio rotundo a través de una ingeniería versátil, y encima su explosivo final se realza en su engarce con ‘Mundos Bizarros’. Con el inmediato arribo de ‘Animal’, el quinteto nos devuelve a la lógica de la metralla y la furia volcánica que antes había signado a ‘Tempestad’ en dosis aumentadas. La dupla de las canciones que cierran y abren el cuarto álbum de la banda – ‘Hasta El Final’ e ‘Imperio De Cristal’ – son las últimas del evento, armando una secuencia musical envuelta bajo una espiritualidad candorosa y rotunda. ‘Hasta El Final’ es otro emblema decisivo de la faceta más fastuosa y señorial del ideario estético que ha venido trazando la banda desde los tiempos de su tercer álbum. Por su parte, ‘Imperio De Cristal’ opera como el encore enfáticamente exigido por el público, y con su vigor cañero moldeado de acuerdo a los patrones del prog-metal logra sintetizar solventemente los aspectos más aguerridos de la noche.
                                                                                                             
Flor de Loto - Blu-ray Live at RosfestFlor de Loto - Blu-ray Live at Rosfest

Como dijimos en el primer párrafo de la presente reseña, este Blu-ray trae como bonus una edición ampliada del CD “Eclipse” con la recuperada canción ‘Antes De Despertar’, compuesta por Jarrín (“Viajando en un estado inmóvil, / Siendo y no siendo, / Volando no fuera sino dentro. / Sintiendo y no sintiendo, / Un mundo extraño en el que me encuentro.”). Esta canción es muy hermosa y tiene una letra con un sugerente talante introspectivo, pero que conste que se trata de una canción encuadrada dentro de un engranaje sonoro híbrido de prog-metal y prog sinfónico. La sección prologar establece una ingeniería meticulosa para anticipar el desarrollo melódico de las partes cantadas, las mismas que adquieren una dosis extra de vigor cuando entra a tallar el intermedio instrumental. Todo termina con un reprise del prólogo, muy a lo grande. De haber tenido una producción perfecta en su hora adecuada, esta canción hubiese venido bien poco antes del final, tal vez antecediendo a la magia evocadora del instrumental de cierre ‘Líneas De Nazca’, o tal vez, inmediatamente después de ‘Animal’... Bueno, estamos solo especulando. Cabe señalar también que el DVD trae como extras los respectivos vídeo-clips de ‘Animal’, ‘Esclavitud De Tu Ser’ y ‘Regression’. El segundo de ellos fue filmado a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar, en el impresionante Bosque de Piedras de Marcahuasi, ubicada a en la zona andina del departamento de Lima. Una de las muchas bellezas contenidas en este ítem especial de “Live At RoSFest”, el cual, como un todo, supone otro gran logro dentro de la siempre expansiva producción de FLOR DE LOTO. Este doble documento audiovisual y fonografico es realmente de lujo. 



Muestras de “Live At RoSFest”.-

lunes, 2 de marzo de 2020

Un presente y porvenir brillantes para el prog español con los FRUTERÍA TOÑI

Frutería Toñi - El Porvenir Está En Las Huevas

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy gozamos del enorme placer de presentar la nueva obra fonográfica de los geniales andaluces FRUTERÍA TOÑI, excelsos y amenos cultores de un jazz-prog ecléctico y aventurero que los hace portadores de la antorcha del brillante presente y no menos brillante porvenir de la escena rockera experimental española. Mencionar aquí al porvenir viene a cuento porque el título de esta nueva obra es justamente “El Porvenir Está En Las Huevas”. Así, con sarcasmo y todo… pero no vale sarcasmo alguno cuando se trata de describir y destacar el derroche de ingenio artístico que la gente de FRUTERÍA TOÑI plasma en cada disco que compone y graba. En este caso, su tercera placa de estudio conforma una de las novedades más exultantes y exquisitas de música progresiva dentro de España y del mundo entero. La verdad que este grupo malagueño ha realizado una labor sumamente bordada. Con el continuo diálogo entre las mentes maestras de Salva Marina [piano, teclados y voz], Jesús Sánchez [saxos y clarinete], Curro García [bajo y coros], Adrián Jiménez [batería] y Víctor Rodríguez [violín], la maquinaria de FRUTERÍA TOÑI está dispuesta a regalarnos otra joya musical para total deleite nuestro, algo que como siempre ha venido haciendo desde los tiempos de su primer disco “Mellotrón En Almíbar”, del año 2014. El repertorio contenido en “El Porvenir Está En Las Huevas” ha sido compuesto, arreglado y entrenado desde el año 2018, y tras una campaña de crowdfunding que tuvo lugar en cierta temporada dentro de la segunda mitad del pasado año 2019, ya pudo hacerse realidad como un ítem físico a inicios de este mismo mes de febrero: teniendo el formato de digipack, el arte gráfica del mismo estuvo a cargo de Luis Périz.

Frutería Toñi

El disco comienza a lo grande (bueno, se seguirá desarrollando a lo grande) con la pieza de 10 ½ minutos de duración ‘Agonía En Koyukuk’. El nombre de la localidad pertenece a una ciudad del Estado de Alaska, miren ustedes por dónde... Bueno, yendo a lo estrictamente musical, la pieza tiene una hermosa fanfarria a lo PREMIATA FORNERIA MARCONI, la misma que abre campo a un breve segundo preludio en clave de blues progresivo, pero ya las cosas se agilizan cuando el centro temático exhibe un cuerpo sonoro ágil y grácilmente vibrante, el cual nos remite a un esquema de trabajo jazz-progresivo bastante sólido. Al modo de una cruza entre ON THE RAW, ACCORDO DEI CONTRARI y el Canterbury al estilo de NATIONAL HEALTH, el ensamble se despacha bien en un muy solvente ejercicio de dinamismo señorial y gancho melódico. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, el grupo se adentra en una efímera aureola de grisácea expectativa para coger fuerzas con miras hacia un nuevo ejercicio de dinamismos polícromos. Esto no dura mucho, pues poco antes de llegar a la frontera del sexto minuto y medio, el grupo vira hacia un swing lento y ceremonioso, momento oportuno para un impactante solo de clarinete. Tras este pasaje, el grupo retoma parte del dinamismo precedente para permitir al piano eléctrico delinear un virtuoso solo a lo Zawinul. Mucho, pues poco antes de llegar a la frontera del sexto minuto y medio, el grupo vira hacia un swing lento y ceremonioso, momento oportuno para un impactante solo de clarinete. Tras este pasaje, el grupo retoma parte del dinamismo precedente para permitir al piano eléctrico delinear un virtuoso solo a lo Zawinul. De esta manera, el grupo le da un final exquisito a tan poderoso tema de entrada. ‘Cipango Petite Suite’ sigue a continuación para ahondar en los matices jazz-progresivos antes presentes y alimentarlos con elementos prog-sinfónicos meticulosamente dibujados. El paisaje sonoro está espectacuarmente adornado sin hacerse nunca pesado o abundante. Los diálogos entre el violín y los vientos son envolventes a la par que proveen de oportuna energía a la elaboración del desarrollo temático. 

El ítem homónimo es en realidad una miniatura de ¾ de minuto. En efecto, ‘El Porvenir Está En Las Huevas’ es una pieza de piano con talante impresionista y algún tufo romántico: una belleza que nos cautiva precisamente por lo poco que dura. Suena más a un epílogo de la segunda canción que a un prólogo de la cuarta. Así las cosas, llega el turno de ‘El Monte De Las Tres Letras’, una canción penetrada por un aire reflexivo a través de las transiciones entre una sobria serenidad y una moderada extroversión que se emplean para organizar la ingeniería melódica básica. La canción fluye con naturalidad a través del cauce de su delicadamente organizado esquema melódico. La dupla de ‘El Traspié’ y ‘Los Álamos Verdes’ ocupa los últimos 14 minutos del disco. ‘El Traspié’ es el segundo tema más extenso del disco con sus 8 ½ minutos de duración, y su primera parte tiene la misión de exhibir una nueva muestra de la faceta más reflexiva de la banda. Hay algo que está situado entre lo parco y lo melancólico en el canto de Marina, así como en algunos arreglos de violín. Es como si tuviésemos una balada de CAMEL drásticamente remodelada por una asociación de músicos de ARTI + MESTIERI y HAPPY THE MAN. Con la irrupción de una segunda mitad jovial, no exenta de elementos humorísticos que nos pueden hacer evocar a un “ZAPPA tímido”, la banda le da un viraje sorpresivo bastante agradable al esquema melódico. En cuanto a ‘Los Álamos Verdes’, ésta está construida como una balada jazz-progresiva que se sitúa a medio camino entre el ROBERT WYATT de la etapa 74-75 y el HERBIE HANCOCK de inicios de los 70s. Hay un aire retro en las inspiraciones compositivas, pero el dinamismo mesurado que el grupo crea en torno a ellas se siente muy fresco, muy propio. Una pieza convincentemente evocativa que realza los aspectos más puramente reflexivos del repertorio íntegro de la banda; muy oportuno es este cierre crepuscular para tan hermoso disco.

Frutería Toñi

Todo esto es lo que nos ha brindado en “El Porvenir Está En Las Huevas”, un disco que no llega a ocupar un total de 40 minutos de duración, pero que ni falta que le hace para instaurar un nuevo momento grande para la carrera musical de los FRUTERÍA TOÑI. El pasado viernes 21 de febrero tuvo lugar el concierto de presentación de este nuevo disco en el local malagueño La Trinchera. La verdad que esta banda está bien situada dentro del presente y el porvenir de la élite progresiva española, y este nuevo disco refuerza su posicionamiento con poder titánico. Así es su poder de convencimiento estético, pues su propuesta musical más bien exuda una magia cristalina más propia de las cálidas mareas dirigidas por Poseidón que de las incandescentes llamas de las mil antorchas de Hefesto. Alegorías mitológicas aparte, “El Porvenir Está En Las Huevas” es un disco bellísimo que ya se asegura un lugar privilegiado en los futuros balances de lo mejor que se hizo en el presente año 2020 tanto en España como a escala internacional. 



Muestras de “El Porvenir Está En Las Huevas”.-


[Muchas gracias a nuestro prog-amigo Ignacio Garcés por permitirnos usar una de sus fotos en esta reseña, la misma que dedicamos a él.]

viernes, 21 de febrero de 2020

SUPERSISTER PROJEKT 2019: el retorno en reversa de una vieja magia progresiva neerlandesa

Supersister Projekt 2019 - Retsis Repus

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos complace infinitamente hablar en tiempo presente de SUPERSISTER, o más exactamente, del ensamble SUPERSISTER PROJEKT 2019: esta entidad dirigida por el teclista-vocalista y principal compositor de toda la vida de SUPERSISTER Robert Jan Stips ha publicado hace poco el disco “Retsis Repus”, más exactamente, en el 5 de abril pasado, por vía del sello SOSS Music. La edición tiene lugar tanto en formato de vinilo como de CD. El mencionado Stips está a cargo de organizar la logística musical sobre la que se funda esta resurrección del paradigma de SUPERSISTER, haciéndose acompañar por una nutrido y variable corte de colaboradores. En un par de temas añade sus intervenciones otro teclista que responde al nombre de Peter Calicher, mientras que el rol de bajista está repartido entre Bart Wijtman y Rinus Gerritsen, y el de baterista se alterna entre Cesar Zuiderwijk, Leon Klaasse, Marco Vrolijk, Rob Kloet y Rob Wijtman. También hay un dueto de trombonistas conformado por Junior Huigen y Bart van Gorp, además de partes de violín en varios temas que, ora están a cargo de Marieke Brokamp, ora a cargo de Thijs Kramer. Adicionalmente, hay contribuciones vocales ocasionales a cargo de Henk Hofstede y Joke Geraets en las piezas primera y penúltima del disco. La existencia de este ítem nos tiene especialmente encandilados pues, debemos confesar, SUPERSISTER es nuestra banda favorita de toda la historia y todas las vertientes de la música progresiva neerlandesa de ayer y hoy. Esperemos que esta inclinación no afecte a la claridad conceptual que pretendemos tener a la hora de detallar el repertorio contenido en este disco, cosa que efectivamente haremos a continuación.

Supersister Projekt 2019 - Retsis Repus

Durando poco menos de 3 ½ minutos, ‘Memories Are New IV’ abre el disco con un aire etéreo que se deja arropar por vibraciones sombrías mientras su aureola se despliega a través de una grácil ambientación de serena diablura. Aquí tenemos una frontal resurrección de la faceta más introspectiva de la esencia histórica de SUPERSISTER, tal vez sazonada con algunos matices a lo TORTOISE…. E incluso algunas coincidencias con el clásico primer disco de los inmortales HENRY COW. ‘I Am You Are Me / Transmitter’ sigue a continuación para exhibir el primer ejercicio de frontal agilidad musical del disco, muy a tono con el vitalismo humorístico cuyo señorío esencial le prohíbe volverse burdo o chocante. El motif desarrollado por el piano es simple y sencillamente delicioso, así como también lo es el armazón rítmico, agitado majestuosamente por la exuberante labor del baterista a través del complejo groove en curso. Los sucesivos solos de sintetizador y órgano que emergen durante el intermedio instrumental ornamentan el cuerpo central con imponente prestancia. ¡Qué tema tan genial! Tras la miniatura de tres cuartos de minuto titulada ‘Sister Talk 1’ emerge la pieza más extensa del disco, la cual se titula ‘For You And Nobody Else’ y ocupa un espacio de casi 8 minutos enteros. ‘Sister Talk 1’ consiste básicamente en un breve nocturno de teclado que emana pequeños chispazos de colorido introspectivo. Por su parte, ‘For You And Nobody Else’se enfila hacia un despliegue de suntuosos pasajes sonoros, siendo así que el rol de los arreglos de cuerdas y de trombones resulta crucial a la hora de enfatizar el fulgor de los pasajes explícitamente resplandecientes. También hay un interludio de talante introspectivo que nos toma de sorpresa por la manera tan abrupta en que impone su presencia, pero ahí está el truco, en cumplir con la función de realzar la agilidad de la siguiente sección. Otro momento de chispazos introspectivos entra a tallar, lo cual nos pone en autos sobre el dinamismo bipolar en torno al que se arma la ingeniería de esta pieza. Una mención especial debe ir para el último interludio orquestal, el cual contiene unas sublimes capas de cuerdas al más puro estilo impresionista. Hasta ahora, éste y ‘I Am You Are Me / Transmitter’ se destacan como férreos cénits de lo que va del repertorio.

Supersister Projekt 2019 - Retsis Repus         Supersister Projekt 2019 - Retsis Repus

‘Max Eco’, el quinto tema del álbum, perpetúa los estándares más saltarines de la tradición de SUPERSISTER, aunque esta vez con un aire más contemporáneo, siendo así que su esquema jazz-progresivo se engarza muy naturalmente con los paradigmas de otros grupos como HOMUNCULUS RES o FORGAS BAND PHENOMENA. Se trata de una pieza con mucho gancho a pesar de lo “raro” que pueda sonar su desarrollo temático, y es una pena que no se prolongué más de los 3 minutos justos que Stips tuvo a bien concederle, pero bueno, el disco tiene que continuar y ya de por sí logra concretar su lugar como uno de los varios puntos culminantes del repertorio. ‘Hope To See You There Again’ varía totalmente de registro sumergiéndose en un clima ensoñador y distante que, en buena medida, se inserta en el paradigma del nu-jazz (vuelve a emerger el factor de fraternidad sónica con TORTOISE). Los cósmicos manteos de sintetizador, los oscilantes parajes de las cuerdas y los distantes arreglos vocales que surgen en algún momento apuntan hacia el armazón de un suave juego de psicodelia lánguida y enigmática ‘Yellow Days’ agiliza un poco más las cosas mientras se mantiene firme en un clima moderadamente introspectivo: si bien se puede decir que recibe algo del impacto de la pieza precedente, su actitud es la de brindar un colorido renovado a las cosas, además de un swing razonablemente más sofisticado. En efecto, la suntuosidad de los arreglos que enriquecen el relativamente sencillo motif de la primera mitad (ornamentos de cuerdas, florituras de piano, un misterioso solo de sintetizador) logra insuflar un fulgor muy especial al asunto. Para la segunda mitad, todo se calma con el fin de establecer un encuadre reflexivo y contemplativo por vía de un interludio cantado centrado en el piano y las capas sintetizadas, antes de que el motif inicial regrese para cerrar el círculo con una muy breve coda. ‘Sister Talk 2’ es otra miniatura (aún menor que la no. 1) que sigue el sendero de la #1. Así las cosas, la dupla de ‘Next Door Movie’ y ‘Cuckoo’ sirve para que el ensamble se disponga a seguir ajustando las tuercas de la línea de trabajo aquí activa. ‘Next Door Movie’ es un excelente híbrido de jazz-prog y chamber-rock centrado en la modelación de climas envolventes. La cosa suena a una mezcla de JAGA JAZZIST e ISILDUR’S BANE, mientras establece nexos con la tradición del jazz vanguardista de los 60s y 70s. Tras este glorioso tema llega el turno de ‘Cuckoo’, tema que se mete en terreno Zappiano bajo reglas de juego que suenan a un cogobierno de los SUPERSISTER del tercer álbum y los HENRY COW del primero. Juntos, ambos temas ocupan un espacio de poco más de 7 minutos, y dicen mucho a través de sus entramados de opulencia y equilibrio. De hecho, tenemos en su ilación el último gran cénit del álbum.

Supersister Projekt 2019 - Retsis Repus

El breve epílogo ‘Hope To See You Again’ aumenta el nivel de ensoñadora languidez de su hermana mayor (‘Hope To See You There Again’) como si pretendiera motivar una reflexión final en la mente del oyente empático. Y hasta aquí llegamos con “Retsis Repus”, el testimonio en reversa del retorno de uno de los más notables paradigmas de la primera generación de la avanzada progresiva neerlandesa, el paradigma de SUPERSISTER. No están todos los que fueron pero el espíritu conjugado de todas las fuerzas creativas individuales que habitaron alguna vez en el cosmos musical de SUPERSISTER sigue vivo en este disco, e incluso se añaden en él algunos factores renovadores que hacen de este disco que tenemos en nuestras manos algo más que una labor de reconstrucción arqueológica. Se trata de una nueva figura de SUPERSISTER que se arma desde los delineamientos más fundamentales de su esencia histórica. No nos despedimos sin dedicar la presente reseña al flautista y al bajista originales de SUPERSISTER, Sacha van Geest y Ron van Eck, quienes partieron al más allá en los años 2001 y 2011, respectivamente.



Muestras de “Retsis Repus” 
I Am You Are Me / Transmitter [en vivo en Muziekcafé, marzo del 2019]: https://www.youtube.com/watch?v=ag3hVggOPqo
Max Eco [en vivo en Muziekcafé, marzo del 2019]: https://www.youtube.com/watch?v=oQWjBb5z50k

viernes, 14 de febrero de 2020

Con GONG, nada de colapsos: todo es expansión y renovación

Gong - The Universe Also Collapses

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Buenas noticias desde el Planeta Gong: resulta que GONG ha publicado recientemente su Nuevo disco, el cual se titular “The Universe Also Collapses”. Esta publicación tuvo lugar exactamente en el día 10 de mayo pasado en formato de vinilo, por vía del sello Kscope. Este nuevo disco es un testimonio fehaciente y genuino de la persistente supervivencia y la consistente dinámica que GONG, como entidad musical, concreta a cada paso de su vida creativa. “The Universe Also Collapses” ha sido publicado en CD y en vinilo (tanto en color negro como en edición limitada de color rojo). Kavus Torabi, el líder designado por el propio Dævid Allen para mantener viva la llama de las hogueras sonoras y auroras espirituales del Planeta Gong, escribe todas las letras y, claro está, también se hace cargo del canto, las guitarras eléctrica y acústica, y el armonio. Completan el actual universo humano de GONG Dave Sturt [bajo, sintetizador y canto], Cheb Nettles [batería, píano, Theremin y canto], Fabio Golfetti [guitarra eléctrica, guitarra Glissando y canto] e Ian East [saxofones soprano, tenor y barítono, flauta y clarinete bajo]. Se trata exactamente de la misma alineación de “Rejoice! I’m Dead!” (2016), el primer disco que este paradigmático y drásticamente remodelado ensamble publicó tras la muerte de Dævid Allen. Pero no se trata solo de que Allen dirigiera en sus últimos meses de vida la obligada reestructuración de la banda para que tuviese vida propia tras su partida de este mundo terrenal, sino que los Sres. Toravi, Golfetti, East y Sturt ya eran elementos relevantes fuertemente creativos en “I See You” (2014), el último disco con Allen a la cabeza. Si “Rejoice! I’m Dead!” fue el primer paso valiente en este periodo de nuevas aperturas prog-psicodélicas eclécticas sin los aportes compositivos de Allen, “The Universe Also Collapses” resulta ser la gesta de la validación definitiva de este mismo periodo. Hay notables aires de familia con los esquemas sonoros y atmósferas predominantes del disco precedente en el repertorio de este nuevo disco, pero también se nota un énfasis en el explayamiento en la reformulación de recursos y esquemas de la psicodelia de vieja escuela. De esta forma, el resultado se concreta en un disco donde lo reflexivo es la temática predominante en las letras y la mayor parte de los ambientes y encuadres instrumentales. Bueno, veamos cómo se traduce todo esto en los detalles de cada canción del disco.

Gong - The Universe Also Collapses

Toda la primera mitad del álbum está ocupada por ‘Forever Reoccurring’, pieza que se extiende hacia una ambiciosa duración de más de 20 ½ minutos. Sus primeros instantes se prolongan a través de una flotante cadencia etérea minimalista elaborada por una confluencia de sintetizador, efectos glissando de guitarra y el eco envolvente de una nota de guitarra: con la irrupción de algunos cristalinos efectos de sintetizador y el inicio del canto, la zona sonora se encuadra poco a poco para lo que ha de ser el asentamiento del primer cuerpo central del bloque instrumental. Poco antes de pasar por la frontera del cuarto minuto y medio, la dupla rítmica entra a tallar con un compás de 15/8 inmersa en vibraciones jazzeras. El armazón musical gana en exquisitez mientras preserva su prestancia cósmica, y ya cuando el saxo y la guitarra solista entran a tallar, el momentum termina de armarse a fin de que el grupo pueda explorar genuinamente varias de las dimensiones enérgicas de su voz propia. Un ejercicio tremendamente efectivo de psicodelia progresivo muy leal a la tradición de GONG y, a la vez, consistente con el estado actual de la vanguardia rockera. Algunos estándares arquitectónicos de saxofón y guitarra impulsan recursos de renovada agilidad para las instancias finales de este interludio magnificado antes de pasar a una nueva sección serena. El swing es preciso y exuberante, posibilitando así que en un nuevo pasaje instrumental las cosas se vuelvan a intensificar dentro de un esquema regido por el pulso de la elegancia y el nervio de la sofisticación jazz-progresiva. De hecho, se puede decir que entre los minutos 13 y 15 ½ de ‘Forever Reocurring’ tenemos parte de la mejor labor del baterista en todo el disco. Poco antes de llegar a la frontera del decimosexto minuto llegamos al momento en que hay que armar la sección epilogar. Tras una breve fanfarria muy a lo Canterbury guiada por la tríada de las dos guitarras y el saxo, el ensamble vira hacia una labor de síntesis entre las atmósferas más etéreas y las más enérgicas, recreando buena parte del lirismo reinante en la sección precedente mientras añade nuevas dosis de musculatura a los recursos enérgicos. Hay una sensación de sobria algarabía mientras las líneas de los vientos y las labores de las guitarras en los riffs y bases armónicas dirigen el camino hasta el golpe final. El ornamento sintetizado de los últimos segundos se siente travieso y entrañable a la vez. ¡Qué enorme inicio de disco!     

Con sus poco más de 2 minutos de espacio, ‘If Never I’m And Ever You’ expone un dinamismo contagioso y llamativo sobre una ingeniería rítmica razonablemente compleja. Todo está muy bien orquestado en la manera en que el ensamble exhibe una compacta fraternidad en el manejo de las síncopas. Más que un simple tema más dentro del abundante catálogo de GONG, esta pieza ha sido una breve cátedra de cómo hacer música psicodélica con talante progresivo e inspiradas vibraciones jazz-rockeras. Qué tema tan bueno y qué pena que no dure más, pero así son las cosas y el terreno está ahora preparado para la emergencia de ‘My Sawtooth Wake’. Recibiendo el impacto de la prestancia vitalista de la pieza precedente pero dándole una vivacidad más directa, el jam inicial se proyecta hacia una luminosidad pintoresca alimentada por una grácil rimbombancia. Para las partes cantadas, el ensamble se constriñe a fin de permitir que el mensaje explícito de la letra haga gala de su ceremonioso mensaje. Es en estos pasajes donde el grupo vuelve a lucir su refinada cohesión interna pues la sintonía exigida en momentos de constricción colectiva obliga a los músicos involucrados a fusionar sus mentes en una sola en busca de una sutileza unitaria. Las partes cantadas van cambiando de estructura melódica, siendo la quinta un poco más tensa que las otras en lo que se refiere a los ornamentos que emplea la batería para sustentar el swing en curso. Poco antes de llegar a la frontera del séptimo minuto y medio, el quinteto ya está presto a explorar y activar las aristas más vigorosas del cuerpo central. Se nos viene el solo de saxofón más filudo y neurótico de todo el álbum, un pasaje particularmente notable dentro de una pieza cuya consigna es la de movilizar las sacudidas y los traqueteos más aguerridos del espíritu. Ya otras partes cantadas posteriores asumen un aire más dadaísta sin desatarse, pues todavía hay un predominio de la faceta sutil cuando interviene el canto. Para los pasajes finales, el vigor rockero se constriñe un poco y el bloque sonoro global asume un aura señorial irrefrenable. Los últimos 6 ¼ minutos del repertorio están ocupados por ‘The Elemental’, una canción que nos remite a paisajes musicales retro en su motif principal, el cual sigue las pautas básicas de una canción pop-rockera psicodélica de fines de los 60s, añadiéndose algo de la magia saltarina de los dos primeros álbumes de GONG y la calidez melódica del primer disco de CARAVAN (por qué no, también algo del primer disco de SOFT MACHINE). Eso sí, las dos guitarras establecen un empuje renovador al asunto, y cuando ellas entran en un duelo de refinados solos cerca del final, el gancho esencial de la canción recibe un colorido extra. Mientras el cántico conclusivo enfatiza repetidamente el impulso vitalista de que la única realidad es el momento actual (“Remember there is only NOW”) el brío expresivo de la canción culmina con inapelable primor: efectividad máxima es la que producen ese golpe rotundo y esa palabra cortante en el momento final.  

Gong - The Universe Also Collapses


Con lo mostrado en “The Universe Also Collapses”, el colectivo vigente del planeta musical de GONG ha demostrado con creces que su misión sigue alentando nueva vida para la vanguardia rockera de nuestros días. Su llama creativa es el antídoto total contra cualquier tipo de colapso en nombre de una permanente situación de expansión. GONG siempre fue y seguirá siendo por siempre jamás una fuerza universal.




Muestra de “The Universe Also Collapses”.-
The Elemental [radio edit]: https://www.youtube.com/watch?v=VQQbIi4Xc5E

viernes, 7 de febrero de 2020

La excelsa música de MARKUS REUTER no nos da tregua

Markus Reuter - Truce

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Lo que reseñamos ahora es un disco muy significativo pues se trata de la centésima publicación de parte del magnífico sello difusor de música vanguardista MoonJune Records, a cargo del magnífico y entusiasta personaje Leonardo Pavkovic. Pero claro, no solo se trata de eso, pues de hecho, lo mejor es que se trata de un disco del insigne maestro de la Touch Guitar MARKUS REUTER. El disco en cuestión se titula “Truce” y nos muestra a un REUTER muy bien acompañado por la dupla rítmica de Fabio Trentini [bajo sin trastes y sintetizador] y Asaf Sirkis [batería]. “Truce” fue publicado el pasado 17 de enero a partir de unos registros en vivo que tuvieron lugar en el estudio barcelonés La Casa Murada (en Banyeres del Penedes), en una sesión organizada a mediados de mayo del año 2019. O sea, el mundo tuvo que esperar varios meses para descubrir la magia musical que ocurrió en esa ocasión, pero la espera valió muchísimo la pena, no solo porque se trata de una publicación especial dentro del catálogo de MoonJune Records, sino también porque se trata de una obra magnífica. Permítasenos adelantar que REUTER nos brinda una labor absoluta genial en este nuevo trabajo solista mientras aprovecha al máximo los aportes de Trentini y Sirkis: de hecho, la autoría de las siete piezas aquí contenidas están atribuidas al trío en conjunto. Bueno, pasemos ahora a los detalles de “Truce”, ¿vale?

Markus Reuter

Con sus casi 12 minutos de duración, ‘The Truce’ abre el álbum estableciendo un groove tan llamativo como sofisticado, el mismo que tiene un empuje tan contundente que REUTER no necesita mucho tiempo para elaborar riffs en la base y, consecuentemente, explayarse en fraseos incendiarios signados por un expresionismo deliciosamente rimbombante. Desde antes de la mitad, el trío se desboca en un clima de señorial caos dentro de un breve puente que, al encenderse con una nueva llama, obliga al groove a intensificar su aureola sofisticada. Aunque hay un pasaje donde el grupo explora algunas vibraciones un poco más controladas – incluso etéreas –, el asunto es que los tres músicos articulan un poderío común impregnado por una aristocrática virilidad. Estamos en territorio fronterizo entre los STICK MEN del “Deep” y los ATTENTION DEFICIT del primer álbum. ‘Swoonage’ se encarga de hacer virar las cosas hacia una dimensión más calmada, incluso rayando con lo misterioso. Los bellos y evocadores solos de guitarra, grácilmente articulados dentro del swing controladamente lento armado por la dupla rítmica, parecen extraídos de un atardecer otoñal dentro de un universo alternativo psicodélico. Hay algo de vitalista en esos solos que no se puede negar, pero su misión no es la de exhibir fuerza de carácter sino la de retratar esbozos bien desarrollados de alguna inquietud interior. Una pieza muy bella, claro que sí, y además, sirve como eficaz vía de entrada para el tercer tema del álbum, ‘Bogeyman’, el cual acentúa esta vía de exploraciones introspectivas hasta convertirse en algo vehementemente crepuscular. Aunque el título aluda a un espectro terrorífico, en realidad lo que se destila aquí no es un aura ominosa sino una turbación solipsista signada por una enérgica expresión de psicodelia refinada. ¿La MAHAVISHNU ORCHESTRA retorcida por el horno industrial de KING CRIMSON? Sí, algo así.... y de paso, una extensión del cénit iniciado por el tema precedente. ‘Be Still My Brazen Heart’ esá diseñado para que el trío siga internándose aún más en la noche oscura del alma y proyectar una dimensión melancólica y contemplativa. A través de sus exuberantes sus estremecimientos free-jazzeros, el bloque rítmico establece un swing calmado que permite a la guitarra soltarse en un despliegue de texturas agitadas por la añoranza; también el bajo gesta algunos colores adicionales que completan la paleta sonora en curso. 

Con la dupla de ‘Power Series’ y ‘Let Me Touch Your Batman’, REUTER y sus compañeros de viaje refuerzan su estrategia de organizar encuadres jazz-prog-psicodélicos dentro de atmósferas aguerridas y elegantes. El primero de estos temas mencionados nos remite a una síntesis de las piezas #2 y #3 con una dosis extra de luminosidad que permite a los tres instrumentos, tanto en sus lucimientos individuales como en su ingeniería comunal, establecer una arquitectura fulgurosa. El dinamismo es obvio a pesar de no tener un esquema rítmico intrépido; el nervio y la garra hacen valer su muscularidad inherente mientras el jam saca buen provecho de su andamiaje de 9 minutos. Dicho sea de paso, en el último tercio de esta pieza tenemos uno de los solos más sólidos y extravagantes de REUTER. Por su parte, ‘Let Me Touch Your Batman’ se mueve hacia un terreno más extrovertido, añadiendo dosis de sensualidad y animación a los viajes cósmicos diseñados para la ocasión. Lo que suena ahora está más en línea con una encrucijada entre la faceta jazz-rockera de los KING CRIMSON de los 90s, la línea de trabajo del proyecto WINGFIELD REUTER STAVI SIRKIS y el estándar de un visionario como RAY RUSSELL. El esquema sonoro está meticulosamente preparado para que se geste un crescendo rotundo y absolutista, y es eso justamente lo que pasa ante nuestros oídos mientras la maquinaria triádica preserva con pulso de hierro la retroalimentación de su propio remolino. Los dos últimos minutos sirven para atenuar sostenidamente la garra en aras de acentuar la combinación de free-jazz y sonoridades cósmicas. Si el tema más extenso del disco estuvo a cargo de abrirlo, será el segundo más largo el que lo cierre: éste se titula ‘Gossamer Things’ y dura poco más de 11 ¾ minutos.  Si el tema más extenso del disco estuvo a cargo de abrirlo, será el segundo más largo el que lo cierre: éste se titula ‘Gossamer Things’ y dura poco más de 11 ¾ minutos. En lo referente al groove, sigue la pauta de ‘Power Series’ a la hora de gestionar una parsimonia muscular, mientras que en lo referente a los matices, fraseos y efectos de la Touch Guitar, el asunto va más por el lado de una síntesis entre las piezas primera y penúltima; así las cosas, la ocasión es propicia para que REUTER dé rienda suelta a su virtuosismo técnico de forma coherente bajo las pautas de tensión inherentes al cauce temático. En el lapso que se extiende entre poco antes de pasar la frontera del quinto minuto y antes de llegar a la frontera del séptimo, tenemos un altísimo nivel de incandescencia de la Touch Guitar. Ya un poco más adelante, el groove se deriva hacia una gama más sutil y espaciosa, lo cual permite que los elementos flotantes de la instrumentación pasen holgadamente al frente... Y así persiste la cosa para que se dé un cierre ensoñador para el álbum. 

Markus Reuter, Fabio Trentini y Asaf Sirki

Todo esto es lo que se nos ha brindado a lo largo del repertorio de “Truce”, un disco absolutamente brillante, demoledor en su prestancia aventurera y hercúlea, convincente en su garra intensa: un disco que no da tregua en su exhibición de genialidad experimental. Música jazz-progresiva de óptimo nivel a cargo de MARKUS REUTER y sus magistrales compañeros de travesía Fabio Trentini y Asaf Sirki contenida en un disco que solo nos queda recomendar al 500%. 



Muestras de “Truce”.-

viernes, 31 de enero de 2020

RUSH: de regreso a la villa de los hemisferios


Rush - Hemispheres 40th Anniversary

HOLA, AMIGOS DE CERCA DE LA ORILLA, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión tenemos el gozoso momento para regresar a la villa de los hemisferios rockeros que el legendario trío canadiense RUSH visitó durante la concepción, grabación y producción de su sexto trabajo de estudio. Esa villa sonora se titula “Hemispheres” y es para muchos conocedores y fans de este portentoso trío canadiense su obra cumbre. Los sellos Anthem y Mercury publicaron a mediados de noviembre del año 2018 una edición deluxe de “Hemispheres” en formatos de doble CD y también en vinilo, además de una edición en caja Super Deluxe con doble CD, doble LP y Blu-ray. En cuanto a la salida al mercado del disco original, ésta tuvo lugar en el día 31 de octubre de 1978 tras haber pasado por laboriosas sesiones de grabación repartidas entre los Rockfield Studios (Monmouthshire, Gales del Sur) y los Advision Studios (Londres), en los anteriores meses de junio y julio. Justamente en el primero de estos estudios tuvo lugar la grabación del también glorioso “A Farewell To Kings”, el disco antecesor, lo cual era un indicio de que los Sres. Alex Lifeson [guitarras eléctricas y acústicas de 6 y 12 cuerdas, guitarra clásica, guitarra-sintetizador Roland, pedales Moog Taurus], Geddy Lee [bajos, voz, pedales Moog Taurus, sintetizadores Mini-Moog y Oberheim Polyphonic] y Neil Peart [batería, tímpanos, gong, glockenspiel, bloques de madera, carillones, arbolillo de campanas, cascabeles, crótalos] se sentían muy cómodos dentro de este nuevo ambiente a la hora de hacer discos. Bueno, ésa era la idea y en buena medida se cumplió, pero la grabación de este sexto trabajo de estudio de RUSH tuvo algunos problemas en sus instancias iniciales debido a que, a pesar del ímpetu creativo y el esplendor emocional que el éxito de “A Farewell To Kings” estimulaba en los corazones e intelectos de estos héroes del rock canadiense, resulta que el trío se encontraba sin ideas nuevas específicas para el nuevo álbum cuando llegó la hora de empezar a grabar el nuevo material. Incluso en el caso del instrumental ‘La Villa Strangiato’, destinado a ser uno de los ítems más emblemáticos no solo de la segunda tetralogía del grupo sino de toda su historia, los recuerdos de Lee y Lifeson difieren. El primero dijo en una entrevista del año 2015 que el trío había trabajado en dicha pieza que dura más de 9 minutos durante las pruebas de sonido y ensayos a través de la gira del “A Farewell To Kings”, mientras que Lee, en otra entrevista de un par de años después, señala que no fue tan así, que tan solo habían tocado algunos jams ocasionales pero que no tenían todavía un motif o un núcleo musical bien definido.



Rush - Hemispheres


Bueno, dadas estas circunstancias, el trío decidió alquilar una casa campestre durante tres semanas, una casa que quedaba a tan solo tres millas de los Rockfield Studios, y aunque se avanzó bastante en la creatividad, para el momento en que llegó el primer día de grabación en los estudios, la suite homónima todavía no estaba debidamente completa... y en especial se debía a la letra de Peart. Resulta que ‘Cygnux X-1, Book I’, la canción que concluía el repertorio del álbum precedente “A Farewell To Kings”, prometía que la historia habría de continuar. Lee y Lifeson sabían que al menos un tema del nuevo disco iba a tener una estructura épica al estilo de la suite de “2112” y su antecesor “Caress Of Steel”, e incluso que tendrían que explorar ambientes y sonidos más oscuros y aguerridos que en los discos precedentes. Esto último supuso una idea motivadora para ambos compositores, aunque Lee acota que ya empezaba a hartarse un poco de las composiciones de larguísimo aliento. Por su parte, Peart estaba enfocado en su relectura del libro de Adam Smith Los Poderes de la Mente (Powers Of Mind) y, a partir de su visión holística de la vida interior del ser humano, desarrolló una narrativa sobre los conflictos entre los sentimientos y los conceptos racionales. La cuarta sección de la suite, ‘Armageddon’, es el centro medular de la narrativa. La banda siguió evolucionando en el impacto de la música orquestal dentro de su armazón rockero que ya se había impulsado desde el disco precedente; más percusiones para Peart, un nuevo sintetizador para Lee aparte de su Mini-Moog, y algunas texturas de guitarra-sintetizador para Lifeson. Lee se sintió inspirado para adquirir el Oberheim tras ver una versión del mismo usado por el teclista de la banda de BOB SEGER. La utilización del Oberheim en el estudio exigió una pesada labor extra de parte del operador técnico Tony Geranios, quien se encargó de conectarlo a unos pedales a fin de que Lee pudiese sacar mayor provecho del teclado.

Rush - Hemispheres

Ocupando un espacio de poco más de 18 minutos, la suite ‘Hemispheres’ completaba toda la primera mitad del álbum. Su título oficial es en realidad ‘Cygnus X-1, Book II: Hemispheres’, pues se trata, como dijimos antes, de una continuación de ‘Cygnux X-1, Book I’. Allí donde Cygnus X-1 era un agujero negro que destruía a la nave espacial Rocinante con su tripulación, ahora se convierte en el nombre de la divinidad olímpica cuya misión consiste en dirigir y gestionar el equilibrio entre Apolo y Dioniso, los Dioses de la Razón y del Amor, cada vez que ellos entren en conflicto. La noción subyacente a esta extrapolación literaria es que en el Dios Cygnus cohabitan la energía de la estrella negra y los espíritus de los tripulantes muertos que, de alguna manera, renacieron en el más allá. Ella queda explícitamente establecida en la última estrofa de la cuarta sección de la suite: “Some who did not fight brought tales of old to light. / My Rocinante sailed by night on her final flight. / To the heart of Cygnus’ fearsome forcé we set our course. / Spiralled through that timeless space to this immortal place.” Este viraje de lo cósmico a lo teogónico es explicado por Peart en términos de simbología religiosa referida a las dimensiones psicológica y social de los seres humanos. En sus propias palabras, “el equilibrio entre el intelecto y la pasión debe elaborarse en el interior de los individuos para que sus repercusiones constructivas se sientan”. Así las cosas, el ideario de ‘Hemispheres’ comienza con ‘Prologue’, sección casi totalmente instrumental cuya función principal es la de anticipar varios motivos a ser desarrollados en las cuatro siguientes secciones: ello le da un ímpetu orquestal al asunto. De hecho, las variadas esquematizaciones rítmicas y las versátiles focalizaciones melódicas obligan a esta síntesis prologar a encapsular su garra dentro de un vitalismo ostentoso. Las secciones ‘Apollo (Bringer Of Wisdom)’ y ‘Dyonisus (Bringer Of War)’ son simétricas en sus estructuras temáticas, las cuales ostentan una garra bastante sofisticada sobre bases rítmicas complejas y variadas, además de tener sus respectivas incursiones breves en climas suaves en medio de la imperante robustez rockera. El poderoso solo de guitarra de ‘Apollo’ sirve para armar el cierre de la sección con miras al arribo de ‘Dyonisus’ y, de paso, para darle un fulgor renovador a la arquitectura musical del momento. También hay una simetría narrativa en las letras pues las mudanzas sirven para exhibir y celebrar las bondades propias de la potestad de cada una de las divinidades antagonistas (la luz y la lucidez intelectual de uno, la pasión y el incansable ansia de libertad de otro), mientras que los estribillos señalan los pérfidos inconvenientes de ser regido por solo uno de ellos. Los seguidores de Apolo sienten sus vidas vacías y estériles dentro de sus arquitectónicas ciudades, mientras que los seguidores de Dioniso, cansados de tanto festejo embriagado, terminan perdidos e indefensos en la intemperie. Si bien la letra de la suite le tomó varios días a Peart, se sintió cómodo asumiendo el reto de realizar una narración simbólica en términos cósmicos de la dualidad humana mente-corazón, mientras que la letra de ‘The Trees’ le vino en un arranque de inspiración de unos minutos tras ver una caricatura animada de árboles que se comportaban como tontos: ¿Y si los árboles se comportaran como la gente? La pregunta se respondió así: con ganas de pelear y con inclinaciones conformistas... y así nació la letra.



Rush


Ya en el desarrollo y asentamiento de la cuarta sección, ‘Armageddon (The Battle Of Heart And Mind)’, el grupo elabora un groove un poco más tenso, sin dejar de expandir la arquitectura melódica que se impulsa a lo largo y ancho de la suite. La letra expone el caos, tanto colectivo como introspectivo, que causa tanto el hecho de que se divorcien la razón y la pasión como el hecho de que ambas instancias se conviertan en banderas ideológicas en un contexto de beligerante conflicto (“Some fought themselves, some fought each other. / Most just followed one another. / Lost and aimless like their brothers, / For their hearts were so unclear, / And the truth could not appear. / Their spirits were divided into blinded Hemispheres.”). La penúltima sección ha de resolver el desarrollo musical de la suite, así como plantear en su letra la victoria del equilibrio por encima del interés del triunfo de una de las dos escuadras combatientes, las cuales solo tienen la alternativa de hermanarse a través de sus mutuas diferencias bien establecidas. ‘Cygnus (Bringer Of Balance)’ es anticipada por los cuatro acordes de guitarra que habían servido de mantra en el fade-out de la suite que cerraba el disco precedente, abriendo paso a flotantes y minimalistas capas de sintetizador bajo los cuales laten un par de citas de la susodicha suite final de “A Farewell To Kings”. El suave canto inicial de Lee, centrado en el carácter informe de los espíritus transfigurados de las víctimas del agujero negro, se beneficia de la flotante densidad que surge cuando la guitarra-sintetizador Roland se une al sintetizador Oberheim. El vigor rockero vuelve al frente con todo su fuego cuando el relato pasa a narrar el diálogo entre los dioses protagonistas y esta nueva entidad que recién está descubriéndose como una nueva divinidad del Olimpo. En fin, Dioniso y Apolo llegan al acuerdo de bautizar a Cygnus y designarle la función de sostener el equilibrio entre la mente y el corazón. El jam que cierra esta sección exuda un aura de satisfacción que se condice con el aire de final feliz del relato. Al modo de una mágica ruptura con todo lo hecho previamente emerge la miniatura acústica en clave pastoril ‘The Sphere (A Kind Of Dream)’, la sexta sección de la suite que le ha de dar cierre. Con una sobria logística de dos guitarras acústicas y un Mini-Moog, el bello motivo central se completa con el suave canto de Lee. A despecho de lo efímero que es este epílogo, la envolvente hermosura de sus coordenadas melódicas nos cautiva por vía de sus huellas en nuestra memoria. El emotivo clamor por ejercer una sana atención y una sensible disciplina para el equilibrio entre lo racional y lo pasional se expresa hermosamente en la estrofa final: “Let the Truth of Love be lighted, / Let the Love of Truth shine clear. / Sensibility, armed with sense and liberty, / With the Heart and Mind united in a single perfect Sphere.”



Rush


‘Circumstances’ es la canción más breve del álbum, estando a cargo de abrir el lado B, y, de hecho, fue el último ítem que se grabó para el álbum. Con letra de Peart inspirada en su periplo en Londres durante su temprana veintena, esta canción que no llega a completar los 3 ¾ minutos de duración tiene una estructura muy compleja y variada en su ingeniería rítmica, además de un drástico cambio de ambiente en su intermedio instrumental que nos recuerda al estándar de GENESIS con esas cuidadas escalas de guitarra y sintetizador, meticulosamente ornamentadas con el glockenspiel. Su desarrollo temático explora esquemas melódicos con gancho, pero la inteligente manera de elaborar su propio talante progresivamente sofisticado dentro del espacio que se le otorga la convierte en una joya de canción que, lamentablemente, no ha sido tocada por el grupo muchas veces. Aunque fue concebido como la canción corta y concisa que habría de equilibrarse con otras canciones más ambiciosas del álbum, el hecho es que su estructura versátil la convierte en algo mucho mayor que una simple canción de relleno. En oposición a esta canción, ‘The Trees’ ha sido un referente fijo en muchas giras de RUSH, y cada vez que era recuperada en algunas de las últimas giras que hizo el trío, era recibida por el público con ardiente entusiasmo. Se trata de una fábula sobre los peligros y venenos del conformismo y la mediocridad, los cuales son continuamente reforzados por los modelos morales y estándares de la sociedad, la cual prefiere promover facsímiles de sus falsos prototipos en vez de promover lo excepcional y lo original. He ahí el sentido de los reproches y clamores de represalia para con los robles de parte de los maples: “The trouble with the maples / - And they’re quite convinced they’re right - / They say the oaks are just too lofty / And they grab up all the light. / But the oaks can’t help their feelings / If they like the way they're made, / And they wonder why the maples / Can’t be happy in their shade” – “There is trouble in the forest / And the creatures all have fled / As the maples scream / And the oaks just shake their heads.” La canción comienza con un preludio de guitarra clásica al estilo barroco, uniéndose pronto el bajo al modo de un cello que rellena algunas puntualizaciones armónicas ya trazadas por la guitarra. El potente cuerpo central suena muy a lo LED ZEPPELIN con ribetes Yessianos, ribetes que parecen acentuarse durante la sección intermedia, la cual pasa de un momento sereno con predominio de un solo de Mini-Moog a otro más altivo con la marca de un fascinante y electrizante solo de Lifeson. Peart, por su parte, no es tímido a la hora de mostrar su solvencia tanto en el uso de los ornamentos percusivos como en el asentamiento de un muy pulido armazón rítmico. Así las cosas, la canción aterriza naturalmente hacia su esplendoroso golpe final, coronado con irónicos efectos de sonido de sierras que van cortando árboles. ‘Circumstances’ y ‘The Trees’ aparecieron en el single promocional del álbum, siendo aquél el lado A en Canadá y éste en los EE.UU. ‘Circumstances’ volverá a aparecer en un single en 1980, esta vez como lado B de ‘The Spirit Of Radio’, el gran hit extraído del siguiente LP “Permanent Waves”.

Rush - Hemispheres 40th Anniversary

El punto final del álbum es realmente monumental y no puede ser de otra manera cuando nos referimos al instrumental de poco más de 9 ½ minutos ‘La Villa Strangiato’. La estructura polivalente de esta muy ambiciosa pieza se traduce en un genial viaje por varios pasajes donde lo que predomina es el punche rockero pero donde se apuesta por el ensamblaje incansable de atmósferas diversas, e incluso abiertamente contrastadas entre sí. El grupo se tomó la molestia de designar doce secciones específicos con sus respectivos títulos: ‘Buenos Nochas, Mein Froinds!’, ‘To Sleep, Perchance To Dream...’, ‘Strangiato Theme’, ‘A Lerxst In Wonderland’, ‘Monsters!’, ‘The Ghost Of The Aragon’, ‘Danforth And Pape’, ‘The Waltz Of The Shreves’, ‘Never Turn Your Back On A Monster!’, ‘Monsters! (Reprise)’, ‘Strangiato Theme (Reprise)’ y ‘A Farewell to Things’. Mucho humor se invirtió en esta labor “poética”, ¡es que es evidente! Vemos aquí una mezcla de mal español y mal alemán, el empleo de uno de los apodos de Lifeson en el título de la cuarta sección, e incluso el par de alusiones al legado literario de SHAKESPEARE se hace con intención chistosa; además, tenemos el subtítulo ‘(An Excercise In Self-Indulgence)’ como una autorreferencia que hace el grupo para ensalzar sus propias pretensiones progresivas mientras no se toma tan en serio como para caer en una rampante y vacua pedantería. El primer prólogo consiste en un breve solo de guitarra clásica que emplea unas iniciales tonalidades impresionistas que inesperadamente arriban hacia una cascada aflamencadas, siendo así que se abre la puerta a un segundo prólogo de talante cósmico (casi Floydiano) donde las monótonas escalas de la guitarra eléctrica sostienen las capas y sobrias armonías de los sintetizadores, siendo estas últimas puntualizadas por medidos toques de glockenspiel. Poco a poco, pero sin tomarse mucho tiempo, el terreno está cimentado apropiadamente para el tema central, que es un motivo jazz-rockero encendido por un guitarreo muy pesado, el cual se las arregla para no malograr la elegancia del momento con su garra. El sutil pasaje de talante arábigo en 7/8 que sigue a continuación es el telón de fondo para uno de los más fabulosos solos de Lifeson en toda su vida: ‘A Lerxst In Wonderland’ es un pasaje con personalidad muy propia dentro de la secuencia global. De ahí en adelante, el grupo se dispone a ahondar en su ágil y amena mezcla de jazz-rock, sinfonismo y rock pesado, incluyendo algún breve motif en clave de blues-rock al modo de LED ZEPPELIN. Los tres músicos se divierten haciendo gala de sus virtuosismos individuales dentro de un foco muy bien definido, y además tenemos otro gran solo de Lifeson (más breve y fiero), además de un excelso solo minúsculo de bajo que ensalza el buen humor general de esta magna pieza. Las secciones ‘Monsters!’ y ‘Monsters! (Reprise)’, cabe acotar, son adaptaciones de la composición Raymond Scott ‘Powerhouse’, una pieza de jazz de los años 30 que se hizo muy popular en varias caricaturas animadas de la Warner Bros. RUSH agradece explícitamente a Scott su inspiración en los créditos del álbum. ¡Qué tremenda forma de cerrar el disco con un golpe de efecto en clave jazz-rockera!

Rush - Hemispheres 40th Anniversary

En lo referente a los detalles significativos y las anécdotas reveladoras de la época que comprende la creación, la grabación y la intensiva promoción de “Hemispheres”, hay varias cosas interesantes que salen a relucir en el librillo de esta reedición aparte de las cosas que ya hemos señalado en los dos primeros párrafos de la presente retrospectiva. Podemos añadir que el “concepto” detrás de ‘La Villa Strangiato’ es la cantidad de sueños raros que tenía Alex Lifeson y que él disfrutaba de contar a sus compañeros de grupo (mientras ellos estaban dispuestos a soportárselo, ja, ja, ja...). Bien es verdad que Lee y Peart no querían ocultar lo mucho que escuchaban jazz-fusion en esa época, y Lifeson seguía con su hábito desde dos años atrás de escuchar mucha música clásica, por lo que esta idea tonta era solo un pretexto para componer algo seriamente complejo y con una duración considerable. En cuanto al diseño y el dibujo de la portada, el colega de toda la vida Hugh Syme se hizo cargo de todo ello coincidiendo con Peart en rendir tributo al maestro surrealista RENÉ MAGRITTE en la personificación de la Razón, mientras que su antagonista se mostraría desvestido de toda convención. El dibujo de tres cerebros simboliza al trío mismo. Pero, a fin de cuentas, lo más revelador de esta reedición está, sin duda, en el volumen 2, el cual contiene la participación de RUSH en el Pinkpop Festival, organizado en el Burgermeester Damen Sportpark de Geleen, Países Bajos, día 4 de junio de 1979. Fue la última actuación de esa gira. Bueno, en realidad, la actuación aparece casi entera, pues el grupo incluyó en su repertorio la suite ‘2112’ (omitiendo la quinta sección) e inició su participación con ‘Anthem’, pero la emisión radial del evento de donde se extrajo este registro no incluyó a esta canción de entrada, y además, ciertos problemas con el cambio de cintas hizo que se omitieran las dos primeras secciones de la mencionada suite. Por ello, para esta reedición se tomó la ejecución de la susodicha suite registrada en un concierto del 20 de noviembre de 1978 en el Community Center de Tucson, Arizona. Lo primero que escuchamos de estos documentos en vivo es ‘A Passage To Bangkok’, canción con mucha fibra y un interesante tránsito a 7/8 en su interludio instrumental. Cuando llega el turno de la fabulosa dupla de ‘Xanadu’ y ‘The Trees’, el trío exhibe un pleno testimonio de esta fase tan pletóricamente fastuosa de su visión musical. Solo el epílogo acústico de la suite ‘Hemispheres’ aparece aquí, siendo su función la de servir de prólogo para la archiconocida canción ‘Closer To The Heart’, haciénsose la conexión a través de una línea de Mini-Moog. Para cuando llega el turno de ‘La Villa Strangiato’, el trío alcanza su pináculo de esplendor progresivo tras las poderosas huellas de ‘Xanadu’ y ‘The Trees’; la apertura con guitarra eléctrica suena un tanto Hendrixiana, algo muy útil para aprovechar el fragor inherente al contexto de un escenario en vivo. El final del evento llega de la mano de la tríada de ‘In The Mood’ , un electrizante solo de batería y ‘Something For Nothing’: algo muy cañero alimentado con incesantes vibraciones explosivas. Con el plus de la suite ‘2112’, se completa el cuadro de hierro y fuego. Al igual que en el caso del festival neerlandés, se hace notar mucho el entusiasmo del público ante la exhibición de poderoso y señorial rock que tiene frente a sí. Siempre fue un grupo carismático y ya se encontraba en una fase en la que su público de culto crecía sin parar.

Rush  Rush

Todo esto fue lo que se nos brindó en esta estupenda reedición de 40mo. aniversario de “Hemispheres”, una obra fundamental dentro del extenso legado de RUSH. Desde la perspectiva del tiempo, vemos al trío poniendo todo su vigor, cada vez más robusto y maduro, en los escenarios donde se realizó la larga gira de promoción de “Hemispheres” en un lado y otro del Océano Atlántico. Incluso hubo algunos conciertos en los que tocaron íntegramente las suites ‘Cygnus X-1’ y ‘Hemispheres’. Así como “Hemispheres” fue un álbum difícil de grabar – y de cantar, como admite también Lee – el grupo estaba en posición de erigirse como una fuerza suprema y contundente dentro de la escena rockera de esos tiempos. Justo eso era lo que encarnaba el trío de Lee. Lifeson y Peart en ese momento, un referente de fuerza elegante y contundente para el ideal del rock como arte. Con todo, a pesar de estar contentos con el nivel de creatividad y la vitalidad multicolor que los RUSH habían llegado a concretar sólidamente en esta primera mitad de su segunda tetralogía, para cuando llegó el año 1979 y todavía quedaban algunos meses de conciertos en su agenda, los músicos sentían que con un tercer disco que contenía una suite de una cara entera (el primero fue “Caress Of Steel” y el segundo fue “2112”) y, además, teniendo varios ítems de temática ciencia-ficcional y mitológica en su repertorio, el grupo sintió que se hallaba demasiado cómodo en su palacio de grandilocuencias musicales y vuelos intelectuales. En palabras del propio Lifeson: “Hasta el día de hoy pienso que ‘La Villa Strangiato’ está entre las mejores cosas que hemos hecho en toda nuestra carrera, pero tras hacer este disco, teníamos la sensación de que nos estábamos volviendo un poco predecibles.” Añade Lee: “La pieza titular era una suite que ocupaba todo un lado del disco. En cierto sentido, era una versión diferente de ‘2112’. Las notas eran diferentes, la narrativa era diferente, pero en cuanto a lo estructural, teníamos la sensación de que nos estábamos repitiendo. Así, llegamos a la conclusión de que eso no era saludable para nosotros. Necesitábamos escapar de esta forma de hacer las cosas. Necesitábamos una nueva dirección y la encontramos en “Permanente Waves”, nuestro siguiente disco.” Peart, por su parte, diagnostica la ilación de “A Farewell To King” y “Hemispheres” como un periodo determinado de la banda: “Fue con “A Farewell To Kings” donde empezamos a experimentar mucho con texturas, y llevamos eso a su apogeo absoluto con “Hemispheres”. Y después de eso, decidimos que ya no seguiríamos haciendo eso más, que ya no queríamos continuar con este enfoque de arreglos pomposos.” En cuanto al nivel de éxito comercial de “Hemispheres”, éste tuvo más ventas que el disco predecesor en los EE.UU. y en Europa, al contrario que en Canadá. Aun así, en su país natal, el grupo recibió por segundo año consecutivo el premio al Grupo del Año en los Juno Awards, en marzo de 1979. La banda no solo quería tomarse su tiempo para repensar la orientación artística de sus ambiciones musicales, sino también una jornada de vacaciones bien merecidas tras las sucesivas creaciones y grabaciones de discos crecientemente complejos, más sus respectivas giras de promoción. No fue hasta fines del año 1979 que el grupo volvió a trabajar en la composición del siguiente disco de estudio (“Permanent Waves”) y quedarse en su país natal para grabarlo. Pero eso será asunto de otra retrospectiva: por lo pronto, ésta termina con palabras de enorme agradecimiento a RUSH por habernos brindado esta gema intemporal que es “Hemispheres”, una de las obras progresivas más brillantes y poderosas de la segunda mitad de los 70s.



Muestras de “Hemispheres”.-
Cygnus X-1 Book II: Hemispheres: https://www.youtube.com/watch?v=J3AJUjtWTgc
La Villa Strangiato (An Exercise In Self-Indulgence): https://www.youtube.com/watch?v=hf1vcikHMWo